Madrid ha rendido homenaje este viernes a los diez bomberos que perdieron la vida hace 39 años en el incendio de los Almacenes Arias, un suceso que dejó una honda marca en la historia del Cuerpo de Bomberos municipal y de la ciudad. La conmemoración tuvo lugar en la plaza del Carmen, en el monumento dedicado al Cuerpo, situado cerca de donde se erigían los antiguos almacenes en la calle Montera.
Durante la ceremonia, representantes de los trece parques de bomberos de la capital depositaron ramos de diez rosas, una por cada compañero fallecido, durante la tradicional ofrenda floral. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, subrayó que aquel incendio marcó a toda la ciudad de Madrid, especialmente a las familias de las víctimas y al propio cuerpo de bomberos, describiendo a los fallecidos como diez héroes que entregaron su vida al servicio de Madrid y de los madrileños.
El homenaje es tanto un testimonio de gratitud como un aviso para el futuro sobre la necesidad de mejorar los medios materiales del cuerpo de bomberos
Almeida expresó su compromiso de seguir mejorando los recursos disponibles para enfrentar las peligrosas tareas diarias en la capital. Además, el regidor trasladó a las familias que la ciudad mantendrá en el recuerdo y en el corazón a quienes dieron su vida por los demás. Durante el acto, junto a la vicealcaldesa Inma Sanz, depositó una corona de laurel y se guardó un minuto de silencio en memoria de estos trabajadores.
La oposición exige más efectivos y mejores infraestructuras
Reyes Maroto, portavoz socialista, demandó que el Ayuntamiento cumpla con los Acuerdos de la Villa en términos de plantilla y recursos, subrayando que mejorar las condiciones laborales de los bomberos es esencial para un servicio público eficiente. A su lado, Rita Maestre destacó la necesidad de que los homenajes sean acompañados por mejoras en las condiciones laborales y de seguridad.
Maestre afirmó que aunque los actos conmemorativos son importantes, resultan insuficientes sin el respaldo de medidas prácticas que garanticen la seguridad de los bomberos. También reclamó más personal y mejores infraestructuras para asegurar un servicio óptimo.
El concejal no adscrito, Javier Ortega Smith, expresó su recuerdo cariñoso y eterna gratitud hacia los bomberos, elogiando su vocación de servicio. Alentó a las nuevas generaciones a seguir el ejemplo de estos profesionales, destacando que Madrid posee el mejor Cuerpo de Bomberos de toda España.
La mayor tragedia del cuerpo
El devastador incendio comenzó a las 19:45 horas del 4 de septiembre de 1987, movilizando a 88 de los 122 bomberos en servicio en las labores de extinción. Aunque parte del complejo fue controlada, el fuego persistió en el almacén. A las 2:45 de la madrugada del día 5, el edificio colapsó, sepultando a diez bomberos en su interior. El rescate de los cuerpos se prolongó por varios días, recuperándose el último el 9 de septiembre. Esta catástrofe se considera la mayor tragedia sufrida por el Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid.
