La balanza por cuenta corriente de España, que refleja los ingresos y pagos al exterior por intercambio de mercancías, servicios, rentas y transferencias, registró en mayo de este año un superávit de 1.800 millones de euros. Esta cifra representa una caída del 72% en comparación con los 6.400 millones alcanzados durante el mismo mes del año anterior, según datos recientes del Banco de España.
El descenso se debe principalmente al empeoramiento de las rentas primaria y secundaria, así como al deterioro de los bienes y servicios, excluyendo turismo y viajes. Específicamente, la balanza de bienes y servicios mostró un superávit de 5.700 millones de euros en mayo, en contraste con los 8.400 millones del mismo periodo de 2025, lo que supone una disminución del 32,1%. No obstante, las partidas de turismo y viajes contribuyeron positivamente con un superávit de 7.600 millones de euros, lo que representa un incremento del 10,1% respecto a la cifra del año anterior.
En cambio, la balanza de rentas primarias y secundarias, que incluye elementos como rentas de trabajo y transferencias personales, registró un déficit de 3.900 millones de euros. Este saldo negativo es superior al déficit de 2.100 millones de euros anotado en mayo del año anterior. En cuanto a la cuenta de capital, su superávit se mantuvo estable en mayo, con 1.100 millones de euros.
El saldo combinado de las cuentas corriente y de capital, crucial para determinar la capacidad de financiación de la economía española, fue de 2.900 millones de euros en mayo, frente a los 7.500 millones registrados en el mismo mes del año anterior
En términos acumulados en los últimos 12 meses, la capacidad de financiación de la economía española se situó en 60.600 millones de euros a mayo de 2026, cifra inferior a los 67.600 millones acumulados en mayo de 2025.
