Las empresas del sector de la inteligencia artificial han visto caer sus acciones este lunes tras un fin de semana lleno de advertencias por parte de altos directivos sobre los riesgos asociados al avance de esta tecnología. En Asia, los principales índices bursátiles han cerrado con pérdidas, a excepción de Hong Kong, que creció un 2,5%. El Nikkei japonés, el Kospi de Seúl, y la Bolsa de Shanghái han registrado descensos, destacando Samsung Electronics y SK Hynix que han caído un 4,05% y un 6,35%, respectivamente. La firma SoftBank, con participación importante en OpenAI, ha retrocedido un 10,72% tras la decisión de Sam Altman, su CEO, de retrasar la salida a bolsa de la empresa de IA.
En Europa, los mercados bursátiles han abierto con leves caídas debido a los temores sobre un estancamiento en el sector de la IA. El Ibex 35 español registraba un descenso del 0,82% a media sesión, con Solaria y ACS encabezando las pérdidas. En el resto del continente, las caídas han sido moderadas, exceptuando el británico FTSE 100, que ha subido un 0,54%. Mientras, ASML Holding y Nokia también han visto caer su valor en la bolsa. En Estados Unidos, con los mercados aún cerrados, gigantes como Nvidia, Intel y Qualcomm han registrado pérdidas en las operaciones previas a la apertura.
El consenso en la industria tecnológica parece inclinarse hacia la necesidad de frenar el desarrollo de la inteligencia artificial ante los riesgos potenciales
Recientemente, destacados ejecutivos de desarrolladores de IA han subrayado los peligros de un avance desenfrenado de esta tecnología. Dario Amodei, CEO de Anthropic, ha expresado su preocupación en una carta abierta, invocando prudencia al abordar los riesgos de seguridad. Altman, CEO de OpenAI, y Elon Musk han apoyado esta visión de moderación del ritmo de progreso, con Altman refiriéndose a la importancia de contar con evaluadores independientes.
En el ámbito geopolítico, Amodei ha manifestado su temor de que China se adelante en la carrera por la IA, calificándolo de peligro significativo para Estados Unidos. A su vez, Pekín ha rechazado esta postura, argumentando que la confrontación no beneficia a ninguna parte. Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reafirmado su compromiso de mantener a su país a la vanguardia de la inteligencia artificial, desestimando las objeciones de algunas empresas del sector.
