La revolución tecnológica transforma la relación de las empresas con sus trabajadores, con criterios como la eficiencia y la productividad como elementos clave. En este contexto, emerge un modelo laboral que apuesta por la ética y los valores, como pone de manifiesto Victoria Miravall, Product Strategy Director en Wolters Kluwer Tax & Accounting Europe South Region. Nuestra protagonista señala que «los profesionales de Recursos Humanos tendrán un perfil cada vez más estratégico y mucho más consultivo, impulsado por herramientas digitales capaces de transformar los datos en información de valor para el negocio».
Los cambios del mercado laboral son prácticamente diarios, ¿qué puede hacer una empresa para adaptarse a este contexto en constante transformación?
En el ámbito de los cambios normativos, siempre tomo como referencia la pandemia del Covid-19, ya que marcó el inicio de una etapa de grandes modificaciones en el mercado laboral. Desde entonces, la vorágine de cambios legislativos es constante, y esto afecta, obviamente, a este contexto de transformación. En paralelo, hemos asistido a una aceleración de la digitalización y adopción de la tecnología, junto con la extensión de modelos de teletrabajo y sistemas híbridos, mucho más flexibles. Además, podemos añadir un cuarto punto, el del contexto generacional, que se va acentuando por las diferencias que pueden existir entre las diferentes generaciones.
Por todas estas razones, las compañías deben digitalizarse: deben adaptar sus procesos operativos para dedicar tiempo a otras tareas de mayor valor añadido y mejorar la toma de decisiones. También es necesario apostar por nuevos modelos formativos y capacitaciones continuas; nos dirigimos hacia e un mundo completamente disruptivo y la tecnología debe ser nuestro acompañante en este proceso de transformación.
Las soluciones cloud parecen ya muy interiorizadas, especialmente en grandes compañías, pero, en el ámbito de la inteligencia artificial (IA), hemos comprobado que, si no se ha adoptado previamente una solución cloud, resulta mucho más difícil aprovechar todo el potencial de la IA: la nube nos permite una adaptación más rápida y ágil.
Además, en este proceso, las empresas deben contar con socios tecnológicos que asesoren y recomienden desde la visión de un especialista. A las empresas siempre les aconsejamos que recorran este camino acompañadas de un despacho profesional, porque les va a dar garantías para dedicarse más a las personas. Y, por otro lado, recomendamos que sean flexibles, porque operamos en un mercado de talento diverso y la flexibilidad debe ser un pilar para entender un contexto tecnológico cambiante y escuchar lo que está pasando en el mercado.
¿Cómo puede la tecnología ayudar a las empresas a ganar competitividad?
La tecnología permite aprovechar mejor las habilidades blandas o soft skills, porque todo lo demás va a estar automatizado, lo que incrementa la eficiencia y favorece una toma de decisiones muchísimo más ágil. Por ello, la tecnología contribuye a tener una mejor experiencia dentro del entorno laboral y mejorar incluso la experiencia de los empleados.
Estamos tan inmersos en la tecnología que casi nada nos sorprende. Sin embargo, lo que estamos viviendo ahora no es solo un cambio tecnológico, sino un auténtico proceso de transformación de los negocios. Desde Wolters Kluwer hemos pasado de ser un proveedor tecnológico a un socio y acompañante en este camino, que puede durar años, con muchísimos departamentos implicados. Y esta transformación no afecta solo a los procesos productivos, sino a la cultura, a la optimización de procesos, a la gestión de talento… Los casos de éxito que vivimos en Wolters Kluwer nos permiten tener una visión global, porque no todo es blanco y negro, hay múltiples modelos.
En un escenario de transformación digital constante, ¿qué piden las compañías?
Entre las grandes dudas que nos plantean las empresas en el ámbito laboral destacan, por ejemplo, si deben internalizar o externalizar la gestión laboral. Y, realmente, no hay una respuesta clara. Las situaciones coyunturales de la propia empresa afectan en esa decisión, así como los roles que existan en un departamento de Recursos Humanos. También nos piden mayor interconectividad entre sus distintas soluciones tecnológicas, desde los ERPs hasta aquellas herramientas específicas para la actividad de la compañía. En el ámbito de los recursos humanos vemos claramente que hay un ecosistema enorme de soluciones verticales que abordan aspectos muy concretos de la relación con los empleados; las organizaciones nos piden que todas estas aplicaciones estén conectadas entre sí.
Y, por supuesto, la lA es la tendencia dominante ahora mismo. Nosotros, como compañía, la podemos ofrecer a nuestros clientes, pero no podemos implementar la IA en sistemas que son cerrados; por eso es primordial subir al carro de la nube.
¿Qué papel está jugando la IA en la gestión de personas? ¿Es algo innegociable?
No hay vuelta atrás. Estamos viendo casos de éxito en los departamentos de atención al cliente en los que la eficiencia se ve de forma clara. En este contexto, es fundamental comprender qué es la IA, cómo la vamos a implementar, los límites que debemos imponer y las ventajas o inconvenientes. Estamos todavía en un punto de experimentación, tratando de identificar en qué ámbito de la gestión de personas puede tener más sentido, y percibimos cierta brecha entre expectativas y realidad.
Hay, además, un aspecto que considero especialmente relevante: la dimensión ética de la IA. Nuestras soluciones gestionan datos confidenciales de personas, algunos especialmente sensibles, y estamos prestando demasiado atención a la eficiencia operativa sin tener en cuenta la ética que hay detrás y que debe guiar su desarrollo.
¿Cree que estamos ante un reto tecnológico u organizativo?
Tenemos ambos retos, principalmente, porque tienen que ir de la mano. No se puede implementar una nueva tecnología en una organización con una estructura de hace 20 años: es decir, no se puede abordar un proceso de transformación sin que este vaya acompañado de un proceso de cambio organizativo. De hecho, vemos cada vez más compañías en las cuales el rol de Recursos Humanos cada vez es más estratégico y está más vinculado a la tecnología. Hay muchos roles híbridos en las direcciones de las compañías.
También hay que tener en cuenta factores como la pirámide de edad, los distintos perfiles y roles profesionales y el grado de experiencia con tecnología. Y debemos adaptarnos al entorno, evidentemente. Por ejemplo, determinadas herramientas de control horario y la propia tecnología asociada pueden no tener sentido en entornos laborales como el agrario. La estructura organizativa y la tecnología tienen que ir de la mano; para mí esa combinación es, sin duda, una de las claves del éxito.
¿Cómo está integrando Wolters Kluwer esta revolución en su operativa diaria?
Nosotros, al ser una empresa tecnológica, siempre estamos a la vanguardia. Fuimos pioneros en el impulso de la tecnología cloud hace ya más de diez años y, ahora, estamos viendo sus ventajas. Siempre nos guía la prudencia y la responsabilidad: primero vemos dónde podemos experimentar sin afectar al negocio y, después, implementamos nuestros propios procesos productivos de desarrollo de software. Ahora ya estamos aplicando inteligencia artificial en ámbitos como, por ejemplo, la gestión de nóminas. Acabamos de lanzar al mercado a3innuva Nómina Expert AI, nuestra solución de gestión laboral cloud que integra un asistente inteligente que analiza la normativa completamente actualizada y los datos del software en tiempo real para facilitar el trabajo de los profesionales de Recursos Humanos de una forma completamente rompedora en el mercado en un entorno altamente competitivo.
¿Cuáles son los retos de la compañía en este entorno competitivo?
Para nosotros, lo fundamental es seguir dando respuestas a nuestros clientes ante los constantes cambios legislativos. Vamos a seguir dando la máxima cobertura en el menor tiempo posible, permitiendo que las empresas se puedan dedicar a lo que realmente las hace diferentes y aporta valor a su negocio; nosotros nos encargamos de garantizar el cumplimiento normativo y de compliance con soluciones tecnológicas innovadoras que les aportan agilidad y eficiencia.
¿Qué huella quieren dejar en la gestión de Personas?
Queremos seguir siendo los compañeros del viaje tecnológico de las organizaciones en todo este proceso de transformación. Nuestro objetivo es contribuir a que las áreas de gestión de Personas sean más estratégicas y eficientes, estén más centradas en el bienestar de los de los empleados, puedan incrementar su productividad y mejorar la toma de decisiones estratégicas. Tenemos que humanizar la tecnología y la IA nos debe permitir amplificar el talento.
¿Hacia qué modelo creen que evolucionará el mercado laboral en los próximos años?
Nos dirigimos hacia modelos de flexibilidad máxima y de conectividad, porque la eficiencia ya la damos por hecha con la tecnología. Los profesionales serán de un perfil más estratégico y mucho más consultivo, orientados a una toma de decisiones basada en datos. Las personas tendrán un protagonismo absoluto, más allá de la IA, y deberán estar formadas para convivir con esta tecnología, independientemente del sector en el que trabajen. Veremos un mercado laboral en el que el criterio humano y los valores tendrán una relevancia cada vez mayor, algo que ya estamos percibiendo en las nuevas generaciones.



