Diego Perino, director del AI Institute del Barcelona Supercomputing Center (BSC), ha subrayado que no se está cerca de una catástrofe por la inteligencia artificial (IA), aunque ha expresado su apoyo a retrasar el desarrollo de ciertas capacidades si sus creadores no pueden asegurar un control adecuado. Este aumento en la velocidad de desarrollo de la IA, observado principalmente este verano, se debe en gran medida a la aceleración de la capacidad de mejora autónoma de los modelos, según comentó Perino en una entrevista con Europa Press.
Perino ha señalado que las empresas tecnológicas están solicitando una regulación externa uniforme, en lugar de ralentizar su avance de manera individual, para no quedar en desventaja frente a la competencia en términos de capacidades tecnológicas. En cuanto a los efectos de una desaceleración en la experiencia de uso de la IA, ha afirmado que "no se notaría en el uso medio", dado que las herramientas actuales ya son altamente avanzadas. Sin embargo, esta ralentización podría ser más perceptible en los "modelos frontera", es decir, los sistemas más avanzados y potentes, generalmente no accesibles al público masivo.
La transparencia es clave en el desarrollo de la inteligencia artificial, destacan expertos, junto con evaluaciones rigurosas para medir riesgos
Perino ha defendido la importancia de las pruebas y evaluaciones para medir los riesgos, insistiendo en que la transparencia es fundamental. El BSC se centra en análisis de modelos abiertos sin priorizar un modelo específico, con el objetivo de crear un ecosistema donde la inversión pública y las empresas puedan comprender mejor qué es la IA, sus posibilidades y riesgos asociados.
Respecto al avance hacia una Inteligencia Artificial General (AGI), capaz de igualar o superar al ser humano en tareas intelectuales, Perino ha indicado que "aún no estamos ahí" y que es difícil prever cuándo se alcanzará este hito, si es que se logra en algún momento.
Por otro lado, líderes de grandes empresas estadounidenses de IA como Dario Amodei (Anthropic), Sam Altman (OpenAI) y Elon Musk (SpaceX) han coincidido en la necesidad de frenar el desarrollo de la IA debido a los riesgos que podría representar en el futuro. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, ha propuesto limitar los riesgos de la IA para maximizar sus beneficios, abogando por un desarrollo responsable que potencie a los profesionales en vez de sustituirlos.
No obstante, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado este lunes que considera que existe una "conspiración enfermiza" para desacelerar la IA, lo que a su juicio solo beneficiaría a China.
