En un reciente pleno, el Congreso ha rechazado, con la abstención del PSOE, la propuesta de ley impulsada por Sumar que buscaba restringir la compra de viviendas exclusivamente a personas físicas, impidiendo así que empresas y fondos de inversión adquieran inmuebles. La iniciativa no ha prosperado debido al rechazo de PP, Vox, Junts y UPN.
La proposición, que ya había sido debatida y rechazada anteriormente, también contó con la abstención de PNV y Coalición Canaria, mientras que ERC, Bildu, BNG, Podemos y la diputada de Compromís del Grupo Mixto, Águeda Micó, votaron a favor. El texto ya había sido rechazado en noviembre del año pasado, igualmente con la abstención del PSOE.
La Cámara Baja ha vuelto a expresar su rechazo a la reforma propuesta de la Ley de Vivienda de 2023, la cual buscaba modificar el artículo 10 para limitar las transmisiones de propiedad de inmuebles residenciales a entidades empresariales
El portavoz adjunto del grupo plurinacional, Alberto Ibáñez, había decidido presentar nuevamente la proposición, en parte, influenciado por el respaldo de figuras internacionales como Donald Trump y el apoyo de Vox. Sin embargo, el Congreso ha mantenido su postura contraria a la reforma que intentaba prohibir tanto la compra onerosa como gratuita por parte de empresas, afectando a viviendas en uso y nuevas construcciones tras obtener el certificado de fin de obra.
