General Turismo

El efecto dominó de las compañías aéreas

Son tiempos difíciles para las aerolíneas europeas. Uno de los factores que contribuye a ello es que muchos turistas podrán recuperar parte o la totalidad de los costes que tuvieron en sus viajes y vacaciones durante la temporada veraniega de 2018.

Según AirHelp, una plataforma que ayuda a los viajeros a gestionar las compensaciones por retrasos, cancelaciones o denegaciones de embarque, los primeros seis meses de este 2018 ya han visto triplicarse los vuelos con derecho a compensación en comparación con el mismo periodo de 2017. Los datos de esta plataforma son que aproximadamente 830.000 pasajeros españoles han sufrido retrasos, cancelaciones o denegación de embarque entre el 1 de enero y el 30 de junio de este mismo año. Como consecuencia de ello, los españoles tendrán derecho a más de 256.000.000 euros en compensaciones aéreas en este primer semestre de 2018.

Los primeros seis meses del año han sido coronados por un inicio caótico del verano, con grandes retrasos en vuelos que han provocado un aumento masivo de personas con derecho a recibir una compensación. El incremento en los precios de los billetes debido a la subida de precio del combustible, la falta de pilotos, las huelgas, y las dificultades de los aeropuertos y las demoras en las vacaciones causan numerosos estragos y explican la situación actual de compensaciones.

Si comparamos los resultados con el año 2017, vemos que 315.000 pasajeros experimentaron interrupciones graves en sus vuelos, llegando a alcanzar una indemnización, de acuerdo con la legislación de la UE EC261, de aproximadamente 107.000.000€. Así que vemos un aumento del 139% en las compensaciones aéreas. 

Factores de este aumento masivo

En primer lugar, podemos encontrar el fallo del Tribunal de Justicia Europea a principios de este año, en el cual se estableció que las huelgas entre el personal de las aerolíneas ya no pueden considerarse como una circunstancia extraordinaria. Las aerolíneas deben responsabilizarse de ellas.

Pero las aerolíneas tienen más motivos para preocuparse. Uno de ellos es que, a principios de junio, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo redujo su previsión de beneficios para 2018 en un 12%, culpando al aumento del coste del combustible y de mano de obra.

Además, por si esto no fuera suficiente, la industria carece de nuevos pilotos. La escasez ha provocado que muchos aviones permanezcan en tierra, y que los sindicatos alcen sus voces contra el personal con exceso de trabajo.

El fenómeno del “exceso de turismo” desafía las capacidades de los aeropuertos. Cada vez más viajeros llevan a ciertos países a una situación extrema, en la que los 10 principales destinos del mundo (que actualmente albergan el 46% de las llegadas internacionales) tendrán que acomodar a 70 millones de turistas más.

Si ya ha salido de viaje o tiene planeadas las vacaciones, AirHelp recuerda que los pasajeros tienen derecho a recibir una compensación de hasta 600 euros por persona y trayecto en los vuelos retrasados, cancelados o con denegación de embarque, siempre que el vuelo provenga o aterrice dentro de la Unión Europea con una aerolínea de origen europeo, y la razón de la incidencia esté causada por la aerolínea. Los pasajeros podrán reclamar hasta tres años después a la fecha del percance con su vuelo. Ante situaciones consideradas como “circunstancias extraordinarias”, como pueden ser tormentas o emergencias médicas, los pasajeros no tienen derecho a recibir ninguna indemnización, y la aerolínea está exenta de compensar a los pasajeros aéreos.