La pandemia ha transformado la forma de trabajar y la gestión de personas. La mayoría de las empresas lo ha hecho bien en este periodo y ha mantenido, e incluso aumentado, la productividad

Javier Brignone, CEO y Cofundador de Slik

Por Javier Brignone, CEO y Cofundador de Slik

Según un estudio interno, 9 de cada 10 empleados están satisfechos con los ajustes y la organización de su empresa durante la Covid-19. Además, 6 de cada 10 afirman que esta transición no ha repercutido en el número de horas diarias dedicadas al trabajo. Sin embargo, no se debe bajar la guardia.

La falta de contacto y supervisión, las dificultades para gestionar el talento y el entorno cambiante e incierto son algunos de los retos a los que se enfrentan desde los equipos de gestión del talento. Este punto es fundamental, ya que pueden afectar al bienestar de los empleados y, por ende, al negocio. Por eso, desde Slik queremos dar unas claves para aumentar la productividad y el bienestar de los empleados en estos tiempos de pandemia.

La primera es adecuar el espacio de trabajo. Trabajar incómodos, con equipos obsoletos o sin equipamiento, no es beneficioso para el bienestar. Recomendamos que el departamento de Recursos Humanos (RRHH) cree una guía para adaptar todo tipo de espacios.

La segunda es el reconocimiento a las personas. La distancia y falta de contacto entre supervisor y empleado pueden llevar a situaciones en las que este no reciba el suficiente feedback para saber si está haciendo un buen trabajo o no, lo que puede llevar a su desmotivación. Según nuestros registros en Slik, el hecho de que un empleado reciba feedback o no se traduce en que su porcentaje de satisfacción varíe entre el 9 y el 27%.

Fundamental es también mantener el contacto con los compañeros. Parece una cuestión banal, pero la felicidad y el bienestar de muchos empleados puede mejorar con solo ver y charlar con sus compañeros. Debemos fomentar esa relación y diálogo entre ellos siempre que podamos.

Los planes de formación son otra vía para que nuestros empleados se desarrollen y progresen. Contribuir a que estos se capaciten en habilidades más complejas ayudará a que logren una mayor eficiencia y cumplan con los objetivos organizacionales, además de fidelizarlos en una compañía que demuestra preocuparse por los suyos.

La flexibilidad laboral durante este periodo es un punto esencial a tener en cuenta. La posibilidad de ofrecer al trabajador un horario que se adapte a sus necesidades familiares beneficia significativamente su bienestar físico-mental, pero también impacta positivamente en el negocio.

Por último, quisiera destacar otra clave para el bienestar de los empleados como es su participación e involucración en las decisiones. Es vital que todas las compañías escuchen continuamente a sus trabajadores, pues ellos son el alma de la empresa. ¿Qué piensan? ¿Cómo se sienten? ¿Se tienen en cuenta sus necesidades y sus opiniones? Su punto de vista es una herramienta más que se debe tener en cuenta para tomar decisiones estratégicas, no solo porque ellos sean quienes las ejecutarán, sino porque se sentirán apreciados al formar parte de un ente que les presta atención.

Sin duda, todas estas medidas pueden ayudar a mejorar la nueva situación de trabajo de los empleados en esta pandemia, pero deben siempre enfocarse con una visión global. No se trata solamente de adoptar una serie de medidas, sino de activar una metodología holística en la que los empleados sean el centro de la estrategia.