viernes 31 • marzo 2023

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Antonio Espinosa de los Monteros (Auara): “No podemos vivir siempre culpando a los políticos” 

“Invertir en startups en España está absolutamente penalizado desde un punto de vista fiscal” 

“Los dos principales problemas que hay en este país son la demonización de empresarios, emprendedores e inversores y el pésimo nivel educativo” 

Antonio Espinosa de los Monteros (Sevilla, 1990), arquitecto de profesión, se dedica a llevar agua potable a personas que no la tienen en países en vías de desarrollo a través de su empresa social Auara. Capital analiza junto al cofundador y CEO de la citada compañía las claves para generar un impacto social positivo y el estado de salud del emprendimiento en España. 

Funda Auara en 2015 junto a Pablo Urbano y Luis de Sande. ¿Qué le motivó a iniciar este proyecto?  

El proyecto surge de la idea de generar un impacto social. La verdad es que vendemos botellas de agua por accidente, ya que, realmente, nuestra primera intención era trabajar el agua como fin social. 

Todo empezó mientras estudiaba la carrera. Participé en distintos proyectos de cooperación en Perú, Camboya y Etiopía. En este último país, colaboré en la construcción de un hospital junto a la ONG madrileña “Amigos de Silva”. In situ, te das cuenta de que, en estos lugares tan pobres, donde falta de todo, -faltan hospitales, colegios, carreteras… todo lo más básico- la pobreza mayor que hay es la falta de agua.   

Volví muy tocado de este viaje (el tercero a Etiopía), pero ya con una idea clara de tratar de hacer algo para luchar contra la pobreza a través del agua. Me encontré con Pablo, un amigo del colegio, que en aquel momento era voluntario en una empresa social, hablamos mucho y finalmente hicimos un match de empresa social y de agua. 

A partir de ahí, investigamos y nos fijamos en una marca americana de zapatillas, que por aquel entonces por cada par de zapatillas que vendía donaba un par a una persona en un país en vías de desarrollo. Nosotros tuvimos la idea inversa, es decir llevar agua a estos lugares, vendiendo agua en España. 

Luis de Sande, compañero de mi padre, que se dedicaba a temas de financiación y asesoramiento a empresas, escuchó la idea, nos ayudó a hacer un plan de negocio para ver si la idea tenía algún sentido y aquí estamos. En 2015 constituimos la empresa y la primera botella la vendimos en septiembre de 2016, tras un camino muy complejo. 

Fuimos los primeros en Europa y los segundos del mundo en hacer la primera botella de plástico 100% reciclado. En este tiempo hemos realizado 140 proyectos en 20 países (15 de ellos, africanos) y hemos llevado agua a más de 100.000 personas. 

Auara (en amhárico, idioma etíope) significa “tormenta de arena que se produce en desiertos como el de Afar, el lugar más cálido y seco del planeta”. ¿Por qué eligieron este nombre? 

Le dimos muchísimas vueltas y al final elegimos Auara porque tenía el sentido adecuado. Cuando vives una tormenta de arena a cincuenta y pico grados de temperatura, lo que más quieres es agua, es el momento en el que el agua es más necesaria. Eso nos parecía muy inspirador. Además, fonéticamente, Auara lleva la palabra agua dentro. Nos gustó el nombre desde el principio. 

¿Cómo ve el ecosistema emprendedor en España? 

Quizás no debería decir esto, porque se trata de animar, pero España en el último ranking “Doing Business” que elabora el Banco Mundial. Ocupa el puesto 97 como país para emprender. Es bastante dramático que España ocupe esa posición, estando en el entorno en el que está, como país occidental dentro de la UE. Como país, no nos lo podemos permitir, hay que ponerse las pilas a nivel de regulación. Si minamos la capacidad de innovar, de desarrollar y de emprender a futuro, nos estamos cortando las alas como país a largo plazo.  

El gran problema es que invertir en startups en España está absolutamente penalizado desde un punto de vista fiscal. O hay mucho incentivo para que los inversores se atrevan a hacerlo o es muy difícil. Y ese, para mí, es el punto clave. Porque en España tenemos talento, tenemos capacidad emprendedora, tenemos gente buena, tenemos un buen ecosistema, pero tenemos un poco esa narrativa de que el inversor es un señor multimillonario con un puro en la mano que lo que quiere es quedarse con las empresas de la gente. 

La persona que invierte en una startup es una persona que se está jugando su dinero o el de los demás, con mucho riesgo, y lo que está haciendo es apoyar el futuro empleo y economía del país. 

En mi opinión, los dos problemas principales que hay en este país son la demonización del empresario, del emprendedor y del inversor y el segundo, el nivel pésimo de la educación que tenemos. Hay que solucionarlos urgentemente. 

¿Cómo afectó la pandemia a Auara?  

La pandemia nos golpeó muy fuerte. Salimos muy tocados, con mucha deuda, pero, gracias a Dios no tuvimos que cerrar. Fueron meses muy duros, con una caída de facturación en algunos casos del 90%. Afortunadamente, este año hemos recuperado cifras de venta prepandemia y a nivel comercial hemos cerrado un acuerdo el pasado mes de abril con Hijos de Rivera que han invertido en la empresa. 

Ellos hacen todo el desarrollo comercial, el marketing y la comunicación y nosotros nos centramos en todo lo que tiene que ver en la generación de impacto. Es una alianza bestial y estamos muy contentos. 

En 2020 fue seleccionado entre los 15 mejores emprendedores del año por One Young World, organización sin ánimo de lucro que identifica, conecta y promueve a jóvenes líderes de todo el mundo con el fin de impulsar el desarrollo sostenible y buscar soluciones a los problemas más apremiantes de la sociedad. ¿Qué significa para usted? 

Para mí, es el reconocimiento a todo el equipo de Auara. Es muy positivo, en el sentido de que iniciar proyectos de emprendimiento social hace unos años era algo muy minoritario, y ahora cada vez está más expandido y es más transversal a más emprendedores.  

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Antonio Espinosa de los Monteros (Auara)

¿Cree realmente que el conjunto de la sociedad y las administraciones están concienciadas de la importancia de la sostenibilidad o es simplemente un escaparate? 

Yo tengo una visión por un lado un poco negativa, pero por otro, muy optimista. Yo te diría que el 90% del discurso de sostenibilidad está vacío. Pero es que probablemente hace 5 años era el 99%. Lo que creo es que vamos en una progresión muy buena. Las cosas, cuando se ponen de moda, se tratan de forma poco fundamentada. Todo el mundo se sube a las modas, pero creo que sí está dejando poso y va a dejar poso. 

El cambio social que estamos buscando es tan profundo, que es imposible que se produzca en un plazo de tiempo corto. Lo que hace falta es un cambio cultural total. Desde un punto de vista político, vamos muy rezagados. Por ejemplo, te vas a otros países y las políticas de compras públicas ya incluyen dar prioridad a empresas sociales, a productos sostenibles, aquí no, aquí es todo precio, precio, precio. Y cuando lo único que importa es el precio, la sostenibilidad es inviable. 

Sin embargo, no podemos vivir siempre echando la culpa a los políticos o al sector público. Lo primero que tenemos que hacer es mirarnos a nosotros mismos, es decir, como cada uno ha cambiado sus hábitos de consumo en los últimos años. Y me da la sensación de que hemos cambiado poquito. Antes de exigir, tenemos que cambiar nosotros y nos queda mucho por hacer. Sí que estamos más concienciados, eso no hay duda, pero tampoco creo que haya que lanzar mensajes catastrofistas. 

¿Qué mensaje SOS lanzaría? 

El mensaje es “cambia tú y cambia ya”. Al final, nuestro poder sobre el sistema es el que tenemos cuando consumimos. Tu consumo es tu voto. 

No hay duda de que el impacto que tienes sobre el mundo en el que vives es mucho más grande en las decisiones de consumo que en las decisiones de voto. 

Necesitamos mucho menos de lo que consumimos y necesitamos tener mucha más conciencia crítica e información de lo que compramos. No hay mejor mensaje al mundo que nuestro propio ejemplo. 

“Cuando lo único que importa es el precio, la sostenibilidad es inviable” 

Antonio Espinosa de los Monteros (Auara)

Háblenos de Liux, su nuevo proyecto de vehículos sostenibles. 

Es un proyecto de movilidad sostenible. Fabricaremos modelos que destacan no solo por ser 100% eléctricos, sino que también buscan reducir el impacto sobre el medioambiente de sus procesos de fabricación. Presentaremos el prototipo a finales de octubre. 

¿Cuál es el valor del emprendimiento para usted? 

Para mí, emprender no es ni montar una sociedad ni sacar un producto al mercado. Es tener una constante actitud de mejorar las cosas, en tu casa, en tu barrio, en lo que te rodea. La persona emprendedora es la que tiene la sensibilidad y está activa para tratar de ver que cosas se pueden mejorar y para poner los medios para mejorarlas. 

¿Qué cualidades debe tener un emprendedor? 

La capacidad de aprendizaje es fundamental. Necesita mucha pasión, mucha curiosidad, muchas ganas de conocer cosas nuevas y mucha humildad.  

¿Cómo definiría su visión de futuro en una frase? 

Intentar ser la mejor persona posible. 

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