El presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, y su homólogo de la CEOE, Antonio Garamendi, han instado a un pacto entre administraciones, empresas y agentes sociales para abordar los principales desafíos del mercado laboral: la falta de talento y el aumento del absentismo. Durante la presentación de un estudio elaborado por la Sociedad Barcelonesa de Estudios Económicos y Sociales (SBEES) sobre el mercado laboral, Sánchez Llibre destacó el absentismo como uno de los principales desafíos para la competitividad empresarial, describiéndolo como una emergencia silenciosa que necesita acción conjunta.
Sánchez Llibre subrayó que la conciliación entre vida laboral y familiar es ahora un factor crucial al elegir un empleo, en muchas ocasiones superando incluso al salario en importancia. Señaló además que la llegada de la inteligencia artificial exige adaptar el mercado de trabajo a estas nuevas realidades. En su intervención, llamó a dejar de lado el pesimismo ideológico y promover el diálogo entre instituciones, empresas y agentes sociales.
Garamendi describió el empleo como un asunto de Estado y abogó por el consenso político y el diálogo social para enfrentar los grandes retos del mercado laboral
Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, puntualizó que el absentismo laboral genera un coste anual de aproximadamente 33.000 millones de euros, con 17.000 millones impactando directamente en las empresas y 16.000 millones en el Estado. Por ello, propuso reforzar la sanidad pública con más médicos y psicólogos, mejorar los recursos de las mutuas colaboradoras y abrir un diálogo para encontrar soluciones al problema.
Garamendi también alertó sobre la creciente falta de profesionales en áreas clave como la hostelería, la construcción, los cuidados, así como entre ingenieros y perfiles altamente cualificados. Para enfrentar este déficit de talento, aconsejó impulsar la formación dual y fomentar la participación femenina en las carreras STEM. En cuanto a la inmigración, defendió la regularización de trabajadores extranjeros como una necesidad para responder a las demandas del tejido productivo.
