El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha manifestado que asume "con calma y con paciencia" las recientes declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien amenazó con interrumpir las relaciones comerciales con España. Este comentario se produjo después de una conversación informal entre ambos mandatarios en la cumbre de la OTAN en Ankara. Durante una rueda de prensa, Sánchez detalló que la charla incluyó temas como el fútbol, en el marco del Mundial que se celebra en Estados Unidos con "éxito", y también el golf, deporte por el cual Trump siente gran afición. En tono anecdótico, Sánchez comentó: "Yo no lo practico tanto".
Las palabras de Trump calificando a España como "una causa perdida" e instando a suspender el comercio no generaron tensión alguna, según Sánchez. "Todo ha sido buenas palabras y amabilidad", aclaró, catalogando el intercambio como "muy cordial". Aseguró que se toma lo dicho "con calma, con paciencia y una cierta normalidad", subrayando que este tipo de amenazas no son nuevas y, además, las relaciones comerciales con Estados Unidos son competencia de Bruselas.
Las relaciones comerciales se tejen entre empresas, no entre gobiernos
El mandatario español enfatizó que las relaciones bilaterales son "muy positivas" y que España busca mantener los mejores vínculos con todos los países, especialmente con sus aliados consolidados. En relación con Estados Unidos, recordó que ha trabajado tanto con Trump como con el demócrata Joe Biden, siempre con la intención de fortificar los lazos más allá de las diferencias ideológicas.
En cuanto a las políticas de defensa, Sánchez defendió las "decisiones soberanas" de España, como su negativa a alcanzar el 5% de gasto en defensa acordado por la OTAN para 2035. Aunque España esté "geográficamente lejos" de Rusia y Oriente Próximo, añadió, se mantiene cercana a sus aliados, compartiendo valores fundamentales de la Unión Europea y la OTAN. "Somos un país pacífico y un aliado fiable", reiteró, defendiendo la necesidad de que la seguridad surja del acuerdo y no de la imposición, y compatibilizando la inversión en defensa con la inversión social.
