La Guardia Civil ha desmantelado una organización criminal dedicada al blanqueo de capitales obtenidos de estafas cometidas en España y otros países, dirigiendo estos fondos ilícitos hacia Nigeria. Los investigadores han confirmado que la red efectuó más de 9.200 envíos, sumando un total de más de cuatro millones de euros.
En el marco de la operación, 20 personas han sido detenidas y otras 11 investigadas por presuntamente cometer delitos de estafa, blanqueo de capitales, falsificación documental, usurpación de estado civil y pertenencia a organización criminal. Hasta ahora se han identificado más de 200 víctimas en diferentes provincias españolas, según informó la Guardia Civil mediante un comunicado.
La organización criminal dividía grandes sumas de dinero en pequeños envíos para esquivar los controles de blanqueo de capitales
Durante los registros se incautaron documentos de identidad y pasaportes falsificados, teléfonos móviles, tarjetas SIM, dinero en efectivo, joyas, documentos bancarios y una abundante cantidad de documentación relacionada con el blanqueo de capitales. Más de 400 documentos utilizados para los envíos de dinero también fueron hallados.
La investigación se inició en Miranda de Ebro (Burgos) tras detectarse varios envíos de dinero vinculados a estafas. Las primeras indagaciones revelaron que gran parte de dichos fondos procedían de municipios de Vizcaya y se enviaban a Nigeria. Esto permitió descubrir la existencia de una organización bien estructurada para ocultar la procedencia ilícita del dinero, según explicó el Instituto Armado.
Los criminales empleaban diversas modalidades de fraude como el fraude del CEO, el ‘man in the middle’, el ‘familiar en apuros’ y otras estafas realizadas online. Para evadir los controles, aplicaban la técnica del 'pitufeo', que consiste en fraccionar grandes cantidades de dinero en numerosos envíos de bajo importe realizados por diferentes personas. Además, abrían cuentas bancarias con documentos de identidad y pasaportes falsificados o identidades usurpadas, simulando ser transacciones legales.
La operación se desarrolló en dos fases. Inicialmente, se llevaron a cabo cuatro registros en domicilios de Bilbao, Basauri y Santurtzi, donde se detuvo a los cabecillas del grupo. Posteriormente, se actuó en seis locales de envío de dinero situados en Bilbao, donde se descubrieron varias irregularidades en la gestión de transferencias y el uso de documentación falsa.
