Un grupo de líderes de 22 países europeos ha expresado su preocupación por políticas como la regularización de un "número muy elevado" de migrantes, advirtiendo que estas podrían actuar como "factores de atracción". Han vinculado la crisis en Ceuta con la sentencia reciente del Tribunal Supremo que niega la legalidad de las llamadas devoluciones en caliente. Esta decisión, según los mandatarios, ha servido de excusa para "desencadenar este ataque" y "abusar" del sistema migratorio y de asilo de Europa.
En una carta enviada a António Costa, Ursula von der Leyen y al primer ministro irlandés, los firmantes han solicitado una videoconferencia urgente de los ministros de Interior de la UE. Además, han alertado sobre la necesidad de "reforzar o reintroducir controles temporales" en las fronteras internas frente al riesgo de movimientos secundarios, pese a que aún no se han detectado movimientos no autorizados desde Ceuta hacia otros países europeos.
Los líderes han advertido que no pueden permitir que la instrumentalización de la migración cree la percepción de que es posible entrar ilegalmente en la Unión Europea
Los mandatarios consideran peligroso que se extienda la idea de que "la entrada ilegal de un migrante puede convertirse en una estancia legal", temiendo que esto aliente más intentos de entrada y socave la confianza en la política migratoria común. Insisten en que la UE tiene el deber de "disuadir eficazmente y combatir sin descanso la migración ilegal" coordinando acciones, reforzando las fronteras exteriores y revisando políticas que sirvan como factores de atracción.
La misiva está firmada por líderes de Italia, Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Chipre, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Finlandia, Grecia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Países Bajos, Polonia, República Checa, Rumanía y Suecia. Algunos de estos países ya habían solicitado una respuesta más dura de Europa, incluyendo propuestas como el restablecimiento de controles fronterizos internos o, en casos como el del Gobierno de Meloni, estudiar la suspensión de España del espacio Schengen.
