El Tesoro Público español ha anunciado que retomará su calendario de subastas de deuda la próxima semana, excluyendo la prevista para el 20 de agosto. Esta cancelación es habitual durante el mes de agosto, según confirmó el organismo vinculado al Ministerio de Economía. El martes 4 de agosto se iniciará el mes con una emisión de letras a 6 y 12 meses. En la subasta más reciente de este tipo, el Tesoro colocó 5.617 millones, elevando la rentabilidad para las letras a seis meses al 2,409%, el nivel más alto desde enero de 2025, mientras que para un año se redujo al 2,523%.
El jueves 6 de agosto se llevará a cabo una subasta de bonos y obligaciones del Estado. Se ofrecerán bonos del Estado a 5 años con un cupón del 2,60%, obligaciones a 7 años con cupón del 3%, obligaciones a 10 años con cupón del 3,40% y obligaciones indexadas a la inflación de la zona euro a 15 años, con un cupón del 2,05%. Los tipos de interés marginales de referencia son del 2,840% para los bonos a 5 años, 3,169% para los 7 años, 3,399% para los 10 años, y 1,577% para las obligaciones indexadas a la inflación a 15 años.
El Tesoro Público se prepara para cubrir necesidades de financiación de 55.000 millones de euros en 2026, similar a la cifra de 2025
Para 2026, las necesidades de financiación del Tesoro Público se sitúan en los mismos 55.000 millones de euros requeridos el año anterior. Esta cifra comprende 50.000 millones para deuda a medio y largo plazo, incluidos bonos, obligaciones, deuda en divisas, préstamos y deudas asumidas; y 5.000 millones para letras del Tesoro. En términos brutos, las emisiones totales para este año alcanzarán los 285.693 millones de euros, lo que supone un incremento del 4,2% respecto al cierre de 2025.
De este monto programado, 176.935 millones de euros corresponderán a emisiones brutas de deuda a medio y largo plazo, un 3,1% más que el año anterior. Asimismo, se prevén 108.758 millones de euros para las letras del Tesoro, representando un incremento de casi el 5,9% respecto al cierre estimado para 2025. Estas cifras reflejan el impacto de las mayores amortizaciones que se esperan en 2026.
