El Grupo de Recuperación de Activos del Crimen Organizado (GRACO) de la Policía Nacional ha logrado recuperar 15,5 millones de euros en su primer año de actividad. Durante este periodo, se han llevado a cabo 43 investigaciones contra organizaciones criminales en España. Este enfoque busca dañar económicamente a las bandas, ya que muchas continúan operando a pesar de detenciones si no se intervienen sus activos.
En palabras de la jefa del GRACO, "es como se les hace más daño, ya que la mayoría de las organizaciones están acostumbradas a detenciones y continúan con sus operativas criminales si no se intervienen sus activos". Además, el GRACO ha conseguido bloquear diversos bienes, desde inmuebles y vehículos hasta productos tecnológicos como videoconsolas y patinetes eléctricos.
El GRACO fue creado en enero de 2025 para cumplir con directivas europeas y trabaja en conjunto con otras unidades de policía judicial, como la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) y la Unidad Central de Ciberdelincuencia, entre otras. A nivel europeo, solo se recupera un 2% de las ganancias de organizaciones criminales, lo que plantea un desafío mundial.
El GRACO no solo recupera bienes, sino que también busca evitar que queden en un limbo, asegurando su gestión durante el proceso judicial para que pasen al erario público y resarzan a las víctimas
Uno de los retos más complejos es la intervención de criptomonedas. El GRACO valora un convenio reciente del Ministerio del Interior, que permite que una empresa de seguridad custodie estos monederos virtuales bajo control judicial.
Las operaciones del GRACO han alcanzado diferentes puntos de España, desde Valencia hasta Tenerife. En la operación 'Zarza', una organización en Valencia fue desarticulada por su implicación en la extorsión del sicario, mientras que en Torrelavega un grupo fue intervenido por delitos como maltrato animal y tráfico de drogas. "Esto demuestra que el GRACO actúa tanto contra grandes organizaciones como contra grupos criminales en municipios pequeños", subraya la responsable del grupo.
Otras operaciones destacadas incluyen 'Brete', enfocada en estafas a personas mayores, y 'Báltico', que interceptó cinco millones de euros en Tenerife. En cuanto al uso de testaferros, el GRACO observa que no suelen ser excesivamente profesionalizados en sus investigaciones, salvo en casos de blanqueo de capitales donde el perfil es más sofisticado.
