El ministro del Interior de Italia, Matteo Piantedosi, ha reiterado que el Gobierno mantendrá la suspensión del acuerdo de Schengen con España hasta que se eliminen los riesgos asociados a una posible entrada masiva e irregular de personas en territorio español el próximo 15 de agosto. Durante una comisión parlamentaria, Piantedosi explicó que la medida está justificada por la amenaza de un nuevo intento de entrada masiva y apuntó a que el ministro del Interior español ya ha calificado esta situación como un "ataque" a la integridad territorial de su país.
El ministro italiano también señaló que las autoridades marroquíes están intensificando sus medidas preventivas en las zonas cercanas a Ceuta mediante el redespliegue de fuerzas de seguridad. Además, destacó la posibilidad de que movimientos sociales y el descontento juvenil sean explotados en las redes para propósitos de radicalización o reclutamiento. Según Piantedosi, existen campañas en redes sociales que intentan impulsar a miles de ciudadanos extracomunitarios hacia la ciudad autónoma.
Matteo Piantedosi afirmó que la prioridad del Gobierno italiano es la protección de la seguridad nacional
El acuerdo de Schengen no se revisará antes del 15 de agosto y solo se reconsiderará una vez que desaparezcan todos los riesgos para la seguridad de Italia, afirmó el ministro. Piantedosi subrayó que el problema no es la falta de compromiso por parte de las autoridades de Madrid, sino la ingobernabilidad de una crisis de tal magnitud. Además, resaltó que algunas áreas de Marruecos, especialmente las cercanas a Ceuta, han sido frecuentemente aprovechadas por grupos yihadistas para el reclutamiento y la radicalización.
Piantedosi quiso dejar claro que la reinstauración temporal de los controles fronterizos, tanto aéreos como marítimos, no es una medida dirigida contra España ni contra ningún otro país vecino. Italia comparte lazos históricos de amistad con España, aseguró, y los controles se limitan exclusivamente a ciudadanos de terceros países procedentes de fuera de la Unión Europea.
El ministro también defendió que la medida no afecta a los flujos turísticos, afirmando que los primeros informes indican un impacto nulo en ciudadanos europeos. Por último, Piantedosi desestimó las acusaciones de que Italia esté utilizando la situación en Ceuta con fines políticos, calificando dichas acusaciones de hipócritas y falaces. Destacó que estas críticas no reconocen adecuadamente las respuestas necesarias a nivel internacional, europeo y nacional frente al fenómeno migratorio actual.
