La economía europea experimentará un impacto moderado, más desfasado en la actividad que abrupto, debido a la sequía y las altas temperaturas de este verano, según las previsiones de AllianzGI publicadas este martes. El economista jefe, Christian Schulz, y la responsable de Stewardship, Antje Stobbe, han señalado que el Producto Interior Bruto (PIB) de Alemania podría verse afectado en un 0,1% a 0,4% durante el tercer trimestre. Por su parte, el Instituto de Kiel estima una repercusión de entre 0,1% y 0,2%, lo que se traduce en 1.000 a 2.000 millones de euros.
Schulz y Stobbe consideran que existen factores que podrían amortiguar los efectos de estos fenómenos climáticos. Entre ellos, se destaca la mayor resiliencia de las empresas desde los episodios similares en 2018 y 2022, lo que facilita la recuperación de las pérdidas. Sin embargo, han advertido que las implicaciones para la inflación podrían tener un mayor peso en la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE).
Las sequías presionan al alza los precios de alimentos y energía en Europa, afectando las decisiones monetarias del BCE
La reducción en la generación nuclear e hidroeléctrica, causada por los niveles bajos de ríos y el aumento de la temperatura del agua, podría también influir negativamente, incluso si el crecimiento económico se ve levemente afectado. Los expertos de AllianzGI opinan que el BCE, manteniendo una postura más restrictiva, podría inclinarse hacia dos incrementos adicionales en los tipos de interés este año, dada su mayor sensibilidad a los riesgos inflacionarios.
Además, a medida que las sequías y periodos de bajo caudal se hagan más frecuentes e intensos, las empresas en regiones vulnerables podrían enfrentarse a interrupciones recurrentes. Esto se debe a pérdidas de producción, costes logísticos y energéticos más altos o activos infrautilizados. Aunque las pérdidas a corto plazo sean recuperables, Schulz y Stobbe han subrayado que estos eventos pueden influir significativamente en las decisiones de inversión. Consideran crucial para los inversores evaluar la capacidad de las empresas para anticiparse, absorber y adaptarse a estos shocks climáticos.
