Javier López, vicepresidente del Parlamento Europeo y representante del PSC-PSOE, junto a Peppe Provenzano, responsable de Exteriores del Partito Democratico (PD) de Italia, han criticado duramente a la primera ministra danesa, Mette Frederiksen. La crítica viene después de que Frederiksen, también socialista, se alineara con Giorgia Meloni tras la crisis migratoria en Ceuta.
En una carta conjunta dirigida al presidente del Partido Socialista Europeo (PSE), Stefan Löfven, ambos políticos expresaron su desacuerdo con la postura de Frederiksen. Resaltaron que la cohesión entre los socialdemócratas ha quedado comprometida y calificaron de inaceptable la decisión de la mandataria danesa de coincidir con Meloni. En la misiva, insistieron en que la solidaridad europea no debe ser selectiva, y lamentaron que un miembro de su mismo grupo político decidiera coordinarse con la primera ministra italiana.
La solidaridad europea debe mantenerse incluso ante presiones excepcionales, sin ceder a posturas que la debiliten
López y Provenzano recalcaron que Italia ha suspendido el espacio Schengen como una medida propagandística, dado que no hay libertad de movimiento desde Ceuta hacia el resto de la UE. Esta actuación, según ellos, se enmarca dentro de una agenda política más amplia y coordinada. Además, acusaron a Frederiksen de adoptar el enfoque de la derecha radical, que cataloga la migración como una emergencia constante, a pesar de que el número de llegadas irregulares a Europa ha disminuido significativamente, en torno a un 40% desde principio de año.
Ambos políticos señalaron que la situación en Ceuta no es solo una discrepancia en la política migratoria, sino una cuestión sobre si se acepta que la extrema derecha imponga el marco del debate europeo. En su carta, insistieron en que la respuesta ante presiones en un Estado miembro debería ser reforzar la solidaridad, no cuestionar estructuras como Schengen.
La carta también enfatiza el papel de España en la gestión de esta complicada situación. Según López y Provenzano, España ha demostrado capacidad para manejar la crisis y proteger las fronteras europeas, por lo que se espera responsabilidad, solidaridad y lealtad mutua de otros socios, especialmente de los socialdemócratas.
Recuerdan momentos en los que Europa permaneció unidad frente a presiones migratorias, como en Lampedusa o durante tensiones con Bielorrusia, y resaltan que tal solidaridad es esencial para el proyecto europeo.
Por otro lado, la respuesta de Frederiksen llegó después de la llegada masiva de migrantes a Ceuta. La ministra danesa pidió a la UE que considerara opciones drásticas, como la suspensión del espacio Schengen en España, alineándose así con políticas que Italia ya había empezado a implementar. Tanto Frederiksen como Meloni han publicado comentarios conjuntos sobre la inmigración, resaltando lo que consideran sus impactos negativos y abogando por un aumento en las deportaciones.
