El diputado de Compromís, Alberto Ibáñez, integrado en el grupo parlamentario de Sumar en el Congreso, ha dirigido varias preguntas al Ministerio del Interior respecto a las acciones de grupos autodenominados "fascistas" que han sido detectados en zonas de València. Según Ibáñez, estos grupos, que incluyen a los denominados 'Ángeles de la noche', se presentan como vecinos preocupados por la seguridad, pero sus actividades son consideradas como un ataque a la democracia.
Ibáñez criticó en sus redes sociales lo que califica de connivencia de la Policía con estos grupos y su externalización de la seguridad pública en entidades privadas ultras, algo que considera un desprecio a las fuerzas del orden. En sus preguntas al Gobierno, Ibáñez detalla que estos grupos recorrieron la playa de la Malva-rosa de València, un hecho reportado por España 2000 en redes sociales, que justificó su presencia por preocupación por la inseguridad relacionada con grupos de jóvenes magrebíes en la zona.
Ante estas actividades, Ibáñez cuestiona la tolerancia de la Policía y acusa a las autoridades municipales, incluida la alcaldesa María Jose Catalá y la delegada del Gobierno Pilar Bernabé, de ser permisivas. Desde la Subdelegación del Gobierno, se ha informado de la identificación de tres miembros de este grupo.
Ibáñez recalca que estos grupos buscan crear una falsa sensación de justicia paralela, sin control democrático, cuestionando el modelo de justicia de un Estado democrático
El diputado también destaca que los miembros de estas patrullas visten de manera que podrían ser confundidos con uniformes oficiales, lo cual constituye una infracción grave según el artículo 36.14 de la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana. Ibáñez pregunta al Ministerio de Interior sobre las medidas que se están tomando para controlar a estos grupos violentos y si se han abierto expedientes sancionadores debido a sus actividades.
Por otro lado, el concejal de Compromís en el Ayuntamiento de València, Ferran Puchades, ha señalado que la presencia de estos grupos refleja un deterioro de la seguridad en la ciudad en los últimos tres años, coincidiendo con el gobierno de Catalá y Vox. Según Puchades, este fenómeno es testimonio de la ineficacia en seguridad del actual gobierno municipal, e indica que València solo recuperará su tranquilidad cuando la izquierda vuelva a gobernar.
