El precio de los carburantes en España ha experimentado su octava subida consecutiva esta semana, alcanzando un aumento de casi el 24% desde que se eliminó la rebaja del IVA al 10% a principios de julio. Este aumento coincide con la operación retorno de agosto, un período de alta movilidad en el país.
El precio medio del litro de gasóleo se ha incrementado un 1,8% respecto a la semana anterior, situándose en 1,861 euros, alcanzando así su nivel más alto desde mediados de abril. Por su parte, el precio de la gasolina subió un 1,55%, alcanzando los 1,723 euros por litro, según datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea. Tras estos incrementos, el gasóleo ha experimentado un aumento del 23,7% desde el ajuste del IVA, mientras que la gasolina ha subido un 19,8%.
El aumento de precios se consolida después de que el Gobierno aprobara, el 29 de junio, un real decreto ley para abordar las consecuencias de la crisis en Oriente Medio, eliminando la rebaja del IVA del 10% en los carburantes. Sin embargo, se aprobó una reducción progresiva del impuesto especial de hidrocarburos (IEH), comenzando con una rebaja de 15 céntimos por litro en julio, ajustándose a 10 céntimos en agosto y planificada para alcanzar 5 céntimos en septiembre. Finalmente, la rebaja del IEH para el diésel se incrementará a 20 céntimos por litro debido a la subida de precios en julio.
Este contexto coincide con agosto, una de las épocas del año con mayor número de desplazamientos por carretera. Según la Dirección General de Tráfico (DGT), se esperan 54,5 millones de desplazamientos de largo recorrido durante todo el mes. Además, la operación retorno de agosto prevé 6,9 millones de desplazamientos entre el viernes y la medianoche del lunes 31 de agosto.
El encarecimiento de los carburantes ha dejado el precio medio del diésel y la gasolina cerca de los 1,883 y 1,733 euros por litro, respectivamente
El impacto en el bolsillo de los consumidores es significativo. Llenar un depósito medio de 55 litros de diésel cuesta ahora 102,35 euros, 24,91 euros más que hace un año, mientras que para la gasolina el coste es de 94,76 euros, un aumento de casi 13,5 euros en comparación con el año pasado. A pesar de estas subidas, los precios actuales aún están lejos de los máximos del verano de 2022, cuando la gasolina y el gasóleo superaron los 2 euros por litro.
Los factores que influyen en el precio de los carburantes incluyen su cotización específica, la evolución del precio del crudo, impuestos, costes de materia prima y logística, y márgenes de ganancia. Además, los cambios en la cotización del crudo se reflejan en los precios con un cierto retraso temporal.
En comparación con el resto de Europa, los precios en España de la gasolina sin plomo de 95 y del diésel son más bajos que la media de la Unión Europea y de la zona euro. La gasolina cuesta 1,941 euros de media en la UE y 2,025 euros en la zona euro, mientras que el diésel se sitúa en 2,063 euros en la UE y 2,119 euros en la zona euro.
