El número de viajeros provenientes de Italia identificados en los controles de los aeropuertos españoles, establecidos tras la suspensión temporal del acuerdo de Schengen por parte de Italia, ha superado las 12.500 personas. Según los datos publicados por el Ministerio del Interior, hasta las 13:00 horas del lunes 31 de agosto, se solicitaron documentos de identidad a 12.885 personas al ingresar a España.
Desde que se iniciaron estos controles fronterizos el 8 de agosto, se han controlado un total de 1.111 vuelos con la participación de 1.885 agentes. Solo desde el domingo pasado, han sido verificados 548 pasajeros. La mayor parte de ellos, 294 individuos, arribaron al Aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas mediante ocho vuelos. Por otro lado, en el aeropuerto de El Prat, Barcelona, se identificaron a 103 nacionales de terceros países de seis vuelos diferentes.
En otros aeropuertos, como el de Bilbao, se verificó a cuatro pasajeros de diez vuelos, mientras que en Alicante se controló a 28 nacionales de terceros países provenientes de cinco vuelos. En Valencia, 31 pasajeros fueron identificados en un solo vuelo. En las Islas Baleares, el aeropuerto de Mallorca encabezó las identificaciones con 15 pasajeros de dos vuelos, y en Ibiza se reconocieron a tres personas de un vuelo. No se registraron identificaciones en Menorca, pese a la llegada de tres vuelos.
En Canarias, 30 personas fueron identificadas en el aeropuerto de Tenerife Sur tras llegar en siete vuelos, mientras que en Lanzarote se verificaron tres llegadas de dos vuelos. En Fuerteventura no se identificó a ningún pasajero de un vuelo, a diferencia de Gran Canaria, donde 12 personas fueron controladas tras aterrizar desde dos vuelos.
Inicialmente, los controles fronterizos se establecieron por un mes y han sido extendidos otros 15 días, debido a la reciente ampliación de la suspensión del acuerdo Schengen por parte de Italia
Esta decisión fue anunciada el lunes por el Ministerio del Interior, luego de que Italia decidiera prolongar las restricciones a la libre circulación dentro de la zona Schengen, en respuesta a la crisis migratoria que tuvo lugar en Ceuta el 30 de julio pasado.
