airBaltic ha acordado con ciertos tenedores de bonos y proveedores externos obtener hasta 257 millones de euros en financiación provisional para mejorar su liquidez, afectada por la guerra en Oriente, y apoyar su nuevo plan de negocio. Esta inyección económica dependerá de la aprobación en la próxima junta de tenedores de bonos, pautada para el 11 de septiembre. Si se cumplen las aprobaciones y condiciones necesarias, se espera disponer de 180 millones de euros poco después de la aprobación, mientras que los 77 millones de euros restantes se liberarían una vez cumplidas condiciones adicionales.
Erno Hildén, consejero delegado de airBaltic, señaló: "Nuestro plan de negocio revisado nos exige tomar medidas decisivas para fortalecer la posición financiera de la compañía y construir una aerolínea más eficiente y autosuficiente". Además, aclara que esta financiación provisional no requiere una contribución del Estado letón, aunque este, como tenedor de bonos de la aerolínea, puede participar proporcionalmente a su participación actual en bonos siguiendo la nueva legislación.
La crisis en Oriente Próximo, el descenso de la demanda y las dificultades con los motores Pratt & Whitney han forzado a airBaltic a replantear su estrategia, incluyendo la reducción de su actual flota de 54 aviones Airbus A220-300 y la concentración de su red en Riga, Letonia. La aerolínea planea operar aproximadamente 36 aviones Airbus A220-300 para finales de 2026, disminuyendo un tercio de su flota actual, con una estimación de alcanzar unos 40 para 2031.
La nueva hoja de ruta de airBaltic refleja un ajuste estratégico significativo para mejorar su eficiencia y autosuficiencia
El plan anterior de salida a bolsa contemplaba un crecimiento en el volumen de pasajeros y en los ingresos por venta de billetes en la región báltica y los mercados europeos, lo cual permitía soñar con una flota de hasta 100 aviones.
