El Congreso debatirá este martes una proposición no de ley presentada por el partido Sumar, que busca que el Gobierno rechace de manera pública las medidas arancelarias impuestas por Estados Unidos contra Cuba en enero. Además, la propuesta insta a que España promueva dentro de la Unión Europea (UE) una postura en contra de estas medidas y que demande el levantamiento inmediato, total e incondicional del bloqueo económico, comercial y financiero estadounidense sobre la isla.
La iniciativa también pide al Ejecutivo reafirmar su compromiso con los principios de la Carta de las Naciones Unidas, enfatizando en la igualdad soberana de los Estados, la no injerencia en asuntos internos y la resolución pacífica de controversias. En este sentido, se rechaza el uso de la coerción económica, las sanciones unilaterales y la política arancelaria de Estados Unidos como herramienta de política exterior.
Sumar solicita que España lidere una postura firme en la UE contra las medidas arancelarias de Estados Unidos y promueva el multilateralismo y el respeto al derecho internacional
La propuesta también aboga por reforzar la cooperación con Cuba, especialmente en sectores como el energético, alimentario y farmacéutico, que son cruciales para la población cubana y que, según Sumar, se están viendo afectados por el bloqueo. Además, se exhorta al Gobierno a liderar iniciativas que pongan fin a las medidas coercitivas unilaterales y sus consecuencias humanitarias.
En los motivos de la proposición, Sumar critica la política exterior de Estados Unidos hacia América Latina, calificándola de injerencia sistemática y atribuyéndole una visión hegemónica donde la región es vista como un patio trasero. Este panorama, argumenta Sumar, se ha intensificado con la orden ejecutiva del presidente Donald Trump del pasado 29 de enero, que declara una emergencia nacional respecto a Cuba y tilda al gobierno cubano como una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional de Estados Unidos. Dicha orden contempla imponer aranceles adicionales a países que vendan o suministren petróleo a Cuba.
Sumar sostiene que estas medidas buscan presión extrema y asfixia económica, con el objetivo de provocar el colapso de la economía cubana, desestabilización interna y una crisis humanitaria. Estas acciones son vistas como parte de una estrategia que podría desembocar en una intervención para forzar un cambio político en la isla. Además, la restricción del acceso al petróleo, según Sumar, agravará las condiciones de vida y afectará servicios como la sanidad y el transporte en Cuba, además de dificultar el acceso a productos de primera necesidad.
Recordando las resoluciones anuales desde 1992 de la Asamblea General de Naciones Unidas que reclaman el fin del bloqueo, Sumar subraya que España no debe permanecer impasible y que es crucial defender el derecho internacional y el respeto a un orden internacional basado en normas.
