El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ha instado a la Unión Europea a adoptar un modelo energético que priorice la electrificación y el empleo de fuentes autóctonas. Durante su intervención en el Eurochambres Congress 2026 celebrado en València, Galán subrayó la necesidad de reducir la dependencia externa del 60% en combustibles fósiles y criticar la burocracia que obstaculiza las energías renovables.
Galán destacó que la energía es crucial para mantener la autonomía estratégica de Europa, especialmente en un contexto de crecientes crisis energéticas. Según explicó, el 60% del consumo energético en Europa sigue siendo importado, mayormente en forma de petróleo y gas. Las únicas fuentes de energía propias son las renovables y la nuclear, aunque esta última plantea dudas sobre su continuidad.
Galán advirtió que sin un nuevo modelo energético habrá una dependencia excesiva y riesgos para la seguridad energética de Europa
Para superar esta situación, el presidente de Iberdrola resaltó la importancia de incrementar la electrificación con fuentes locales. "Contamos con tecnologías eficientes que utilizan electricidad en sectores como el transporte y la industria", afirmó. También mencionó que la digitalización y la inteligencia artificial están emergiendo como vectores energéticos clave.
Galán subrayó que la Unión Europea ha adoptado regulaciones para potenciar la electrificación y duplicar su cuota en el consumo energético en los próximos 15 años, lo cual mejoraría el balance comercial y evitaría futuras crisis energéticas. Además, enfatizó que las redes eléctricas son fundamentales para este proceso, y que el desarrollo de estas infraestructuras necesita incentivos adecuados y una simplificación en la concesión de permisos.
El directivo de Iberdrola criticó la burocracia existente, indicando que los procesos de autorización pueden llevar años, mientras que la construcción de infraestructuras es relativamente rápida. En su opinión, esto retrasa el avance necesario hacia un modelo energético más sostenible y seguro.
En cuanto a la energía nuclear, Galán señaló que hay países que prolongan la vida útil de las centrales, y en España estas se están ampliando hasta los 40 o 45 años para asegurar el suministro y reducir emisiones. Sin embargo, persisten barreras para la electrificación que la Unión Europea sigue intentando superar.
Galán también criticó la alta carga fiscal sobre la electricidad en comparación con el gas, lo que otorga una ventaja económica a los combustibles fósiles. Señaló que los impuestos representan una parte significativa de las facturas de energía, especialmente en países como España.
Por último, Galán subrayó la necesidad de estabilidad regulatoria para atraer inversiones, advirtiendo del riesgo de que Europa se convierta en una región irrelevante si no implementa políticas adecuadas en todos los sectores.
