El Tribunal Supremo ha condenado a 24 años de prisión al exministro de Transportes José Luis Ábalos por irregularidades en la adquisición de mascarillas durante la pandemia. Esta es la pena más alta impuesta a un exministro en España, superando las sentencias anteriores de figuras como Eduardo Zaplana, José Barrionuevo, Rodrigo Rato y Jaume Matas. Ábalos, junto con su exasesor Koldo García, ha sido declarado culpable de los delitos de organización criminal, cohecho, tráfico de influencias y malversación.
La condena a José Luis Ábalos marca un hito como la más alta impuesta a un exministro en España
Hasta ahora, una de las penas más elevadas la había recibido Eduardo Zaplana, exministro de Trabajo y Asuntos Sociales entre 2002 y 2004, condenado en octubre de 2024 a diez años y cinco meses por el 'caso Erial'. Este fallo incluyó una multa de 25 millones de euros debido a delitos de blanqueo de capitales, cohecho y prevaricación relacionados con las ITV valencianas. Actualmente, Zaplana se encuentra en libertad provisional mientras espera la resolución del Tribunal Supremo sobre su recurso.
José Barrionuevo, exministro del Interior bajo el Gobierno de Felipe González, fue condenado en 1998 a 10 años de prisión por el 'caso GAL' y el secuestro del empresario Segundo Marey. Sin embargo, obtuvo el indulto del Gobierno de José María Aznar apenas unos meses después de ingresar en prisión.
Por su parte, Jaume Matas, exministro del Medio Ambiente y expresidente de las Islas Baleares, recibió más de ocho años de cárcel por diversas causas, destacando los casos 'Nóos' y 'Palma Arena', aunque recursos posteriores modificaron su tiempo total de condena. Matas ingresó en prisión en 2014 y obtuvo el tercer grado en 2020 tras cumplir parte de su condena por tráfico de influencias.
Rodrigo Rato, quien fue vicepresidente del Gobierno y ministro de Economía entre 1996 y 2004, cumplió cuatro años y medio de prisión tras ser hallado culpable de apropiación indebida en el caso de las tarjetas 'black' de Caja Madrid y Bankia. En 2024, Rato fue nuevamente condenado a cuatro años y nueve meses por delitos fiscales, blanqueo de capitales y corrupción, pero no regresó a prisión ya que ninguna de las penas individuales superaba los dos años de cárcel.
