La Secretaría de Salud Pública y Promoción de la Salud de la Junta de Andalucía ha confirmado dos nuevos casos de fiebre del Nilo Occidental en la región, aumentando a 16 los diagnosticados esta temporada. Los afectados, un hombre de Villamanrique de la Condesa y una mujer de Coria del Río, presentan síntomas leves. Como respuesta, se ha decretado el estado de alerta en ambas localidades hasta el 26 y 27 de agosto, respectivamente.
El laboratorio del Hospital Universitario Virgen del Rocío ha verificado estos nuevos casos. Ante la situación, se intensificarán las vigilancias entomológica, animal y humana en la zona, además de reforzar la comunicación a través de farmacias y personal de enfermería sobre medidas preventivas contra el virus del Nilo. Asimismo, las autoridades locales deberán incrementar las acciones de control de mosquitos, siguiendo el Plan Municipal de Vigilancia y Control.
Diecinueve municipios andaluces, entre ellos Torredonjimeno, Salobreña y varios en la provincia de Sevilla, han sido declarados en alerta. Aunque también hay evidencias de la circulación del virus en Benacazón y Bujalance, dadas las distancias, no se ha declarado la alerta en estos lugares.
Hasta ahora, en Andalucía se han detectado 11 casos leves y cinco casos neuroinvasivos de fiebre del Nilo Occidental. Estas infecciones han sido confirmadas mediante análisis a 298 pacientes, despistajes en 107 personas con meningitis virales y pruebas en donantes de sangre. Asimismo, se ha identificado la presencia del virus en aves silvestres y mosquitos en áreas como el Parque Nacional de Doñana.
La administración regional ha reforzado las medidas para controlar la circulación del virus del Nilo en áreas críticas para reducir el riesgo de transmisión entre la población
La Consejería mantiene activas 134 trampas por todo el territorio andaluz y coordina datos con otras administraciones, incluyendo la Estación Biológica de Doñana y la Universidad de Córdoba. A inicios de la temporada, el Programa de FNO clasificó 122 municipios en alto riesgo, impulsando más de 2.960 acciones preventivas en sectores comunitarios, escolares y profesionales.
Ante esta situación, las autoridades han solicitado a las administraciones y a la ciudadanía que extremen las medidas de protección, especialmente en zonas con alta densidad de mosquitos, para prevenir picaduras. Las recomendaciones incluyen el uso de repelentes, vestimenta adecuada, instalación de mosquiteras y control de aguas estancadas.
