La ciudad autónoma de Ceuta vivió este jueves 30 de julio una crisis migratoria que ha sido catalogada como la más grave en los últimos cinco años. Desde que el Tribunal Supremo español emitió una sentencia que prohíbe las devoluciones en caliente de migrantes que llegan a Ceuta y Melilla, el flujo de personas cruzando la frontera ha aumentado significativamente. No obstante, este jueves al mediodía, el número de entradas se incrementó notablemente, con miles de marroquíes, incluyendo familias con niños, cruzando la frontera a nado o a pie, aprovechando la desatención de los controles fronterizos por parte de agentes marroquíes y españoles.
El jueves 30 de julio, Ceuta experimentó una crisis migratoria sin precedentes en los últimos años, con miles de personas cruzando sin control desde Marruecos
A pesar de que el Gobierno español ha declarado que ha llegado a un acuerdo con Marruecos para permitir la devolución de todos los que han entrado ilegalmente, numerosos migrantes continuaban cruzando hasta bien entrada la tarde. Aunque aún no hay cifras oficiales del número de personas que lograron pasar, este hecho recuerda a la crisis de mayo de 2021, cuando unas 8.000 personas atravesaron la frontera tras la relajación de controles por parte de Marruecos en plena crisis diplomática entre ambos países.
En aquel momento, la tensión entre España y Marruecos se desató por la estancia en un hospital de Logroño del líder saharaui Brahim Ghali, lo que llevó a Marruecos a retirar a su embajadora en Madrid, Karima Benyaich, y a facilitar la entrada de miles de sus ciudadanos. Para enfrentar aquella situación, el Gobierno de Pedro Sánchez desplegó efectivos militares, aunque en esta crisis actual se ha resistido a tomar medidas similares, pese a las solicitudes del presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, y otros partidos, que urgían al cierre de la frontera y la intervención del ejército.
Dos meses después de esos acontecimientos, en julio de 2021, el presidente Pedro Sánchez destituyó a la ministra de Exteriores, Arantxa González Laya, reemplazándola por José Manuel Albares, sin aclarar si dicha decisión respondió a presiones de Marruecos. Las relaciones hispano-marroquíes continuaron siendo tensas hasta marzo de 2022, cuando el Gobierno español modificó su posición sobre el Sáhara Occidental, alineándose con Marruecos, lo que puso fin a la crisis bilateral.
A pesar de esta aparente reconciliación, la situación migratoria continuó siendo complicada, evidenciada por el trágico incidente en Melilla en junio de 2022, cuando 37 migrantes fallecieron en un intento masivo de cruce de frontera, resaltando la complejidad y los riesgos de este fenómeno en la región.
