El Gobierno español ha instado a Italia a levantar la suspensión del espacio Schengen, impuesta tras la crisis migratoria en Ceuta. Las autoridades han dado un plazo de dos días, hasta el domingo 9 de agosto, para que se cumpla esta medida, advirtiendo que, de no hacerlo, España adoptará medidas proporcionales para proteger sus intereses y la dignidad de sus ciudadanos.
Fuentes gubernamentales han urgido al Ejecutivo italiano, liderado por Giorgia Meloni, a revertir su postura y tratar a los ciudadanos españoles como al resto de europeos. Denuncian que, desde el 1 de agosto, Italia reintrodujo controles fronterizos con España, afectando la movilidad de miles de pasajeros y generando inseguridad jurídica en plena temporada estival.
El Gobierno español considera que la reintroducción de controles fronterizos por parte de Italia es injusta, contraria a los intereses de la UE y discriminatoria para los ciudadanos españoles
Desde Moncloa recuerdan que esta medida se adoptó sin precedentes en la historia reciente, sin previo aviso y con argumentos que no se ajustan al Código de Fronteras Schengen ni a la realidad. También subrayan que ninguno de los migrantes que accedieron irregularmente a Ceuta pudo, ni puede, entrar al espacio Schengen debido al régimen especial de la ciudad autónoma. Además, la práctica totalidad de estos migrantes ya han sido retornados a Marruecos.
Según las mismas fuentes, Italia es el Estado miembro con más cruces irregulares registrados en los últimos años, doblando incluso las cifras de España. Desde 2022, aseguran que Italia no cumple con el Reglamento de Dublín, lo que añade presión migratoria al resto de países europeos. A pesar de ello, el Gobierno español destaca que nunca ha aplicado controles a Italia y siempre ha demostrado solidaridad, recibiendo migrantes de Lampedusa y abriendo sus puertos a los rescatados en la ruta del Mediterráneo central.
