El Gobierno español ha instado a Italia a levantar la suspensión del espacio Schengen tras la crisis migratoria en Ceuta, estableciendo un plazo hasta el domingo 9 de agosto para hacerlo. En caso contrario, España se verá obligada a tomar medidas proporcionales para proteger los intereses de sus ciudadanos. Según fuentes del Ejecutivo, el Gobierno de Giorgia Meloni debería "poner fin a los controles y tratar a los españoles como al resto de ciudadanos europeos".
Desde España se ha denunciado que Italia reintrodujo controles fronterizos con el país desde el 1 de agosto, afectando a la movilidad de miles de pasajeros y generando inseguridad jurídica durante el verano. El Gobierno ha calificado la medida como "sin precedentes en la historia reciente", adoptada unilateralmente y sin aviso previo, y contraria a los intereses de la Unión Europea.
El Gobierno español considera "injusta y discriminatoria" la medida tomada por Italia respecto al espacio Schengen
El Ejecutivo español ha subrayado que ninguno de los migrantes que accedieron irregularmente a Ceuta puede entrar libremente al espacio Schengen debido al régimen especial de la ciudad autónoma. Además, se ha informado que la mayoría de esos migrantes han sido devueltos a Marruecos.
Por su parte, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha señalado que, según Frontex, Italia ha registrado más cruces irregulares que España en los últimos años. Desde 2022, Italia no cumple con el Reglamento de Dublín, lo que ha generado una presión migratoria adicional para otros países europeos. A pesar de esto, España ha mantenido su política solidaria, acogiendo migrantes de manera recurrente.
La suspensión del acuerdo Schengen por parte de Italia el 31 de julio paralizó la libre circulación entre las fronteras marítimas y aéreas con España. Roma justificó esta medida como necesaria para la seguridad nacional. Sin embargo, en los aeropuertos italianos, se han establecido controles específicos para viajeros procedentes de España.
El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, criticó enérgicamente esta vinculación que ha calificado de "demagogia partidista". También, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha pedido a Italia que elimine los controles, asegurando que no hay riesgo para el espacio Schengen, dado que las salidas de Ceuta y Melilla están adecuadamente controladas.
Mientras tanto, el ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, ha defendido la decisión de excluir temporalmente a España del espacio Schengen, argumentando que algunos migrantes en Ceuta no pueden ser deportados. Tajani subrayó que el nuevo Pacto de la UE sobre asilo y migración sigue la política italiana, destacando la reducción de migrantes irregulares en Italia desde 2023.
