La ministra de Sanidad, Mónica García, ha expresado su deseo de que las comunidades autónomas respalden los nuevos criterios de transparencia y trazabilidad para las listas de espera, tras la supuesta manipulación descubierta en el Hospital Ramón y Cajal y publicada por el diario 'El País'. En sus redes sociales, García comentó: “Manipular las listas de espera, engañando a cirujanos y pacientes, ni es nuevo ni está penalizado”. Esta declaración subraya la importancia de los nuevos indicadores de listas de espera presentados en julio en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS).
Durante la reunión de julio, las comunidades autónomas solicitaron más tiempo para evaluar estos criterios comunes, los cuales fijarán las bases para un nuevo real decreto de listas de espera en sustitución del vigente desde 2003. La ministra mostró su confianza en que esta vez se aprueben los indicadores y afirmó con contundencia: “Con la salud de los pacientes no se juega”.
Las comunidades autónomas tienen la oportunidad de dar un paso en firme hacia una gestión más transparente y justa de las listas de espera
Según ha informado 'El País', en el Hospital Ramón y Cajal, dos jefes médicos habrían reducido la gravedad de ciertos pacientes para mejorar las estadísticas de espera quirúrgica, sin conocimiento de los cirujanos. Los documentos y correos obtenidos por el diario revelan que 57 pacientes del servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología fueron degradados de prioridad preferente, que requiere una intervención en menos de 90 días, a prioridad normal, con operaciones previstas antes de 180 días. Esta maniobra buscaba ganar tiempo para asegurar que las cirugías se realizaran dentro del plazo establecido.
