La Caravana Global Sumud Land, un convoy humanitario destinado a la Franja de Gaza, ha perdido el contacto con una parte de su grupo en Libia, cerca de la ciudad de Sirte. Entre los desaparecidos se encuentra una ciudadana española. El convoy principal está compuesto por unas 200 personas, incluidas cuatro españolas. Una de ellas se adelantó para negociar el paso con las autoridades libias del este.
El grupo reportó en sus redes sociales que los voluntarios habían llegado al puesto de control de Sirte para gestionar el permiso de paso, pero casi dos horas después no se ha tenido noticias de su paradero. En el grupo de los que se perdió contacto viajaban ciudadanos de diversos países, entre ellos Uruguay, Canadá, Italia, Portugal, España, Argentina, Estados Unidos y Polonia.
El convoy, compuesto por diez camiones de ayuda humanitaria, siete ambulancias y más de 200 participantes, enfrenta desafíos burocráticos que complican su misión de asistencia
El grupo exhortó a los ciudadanos de los países involucrados a contactar a sus respectivos Ministerios de Asuntos Exteriores para preguntar sobre las medidas de protección a los miembros del convoy humanitario en Libia. La organización había advertido anteriormente sobre las dificultades en las negociaciones con las autoridades libias para asegurar un paso seguro.
"Las reiteradas peticiones de reunión para concretar los detalles de la entrega de la ayuda humanitaria no han recibido ninguna respuesta concreta", afirmaba su comunicado. Resaltan que la situación en Gaza es crítica y no puede esperar a la solución de estos obstáculos burocráticos. El convoy, que partió de Mauritania hace aproximadamente un mes, incluye personal especializado en varias disciplinas como medicina, ingeniería y derecho humanitario.
La organización hizo hincapié en que cada artículo está documentado y que los participantes se comprometen con la acción civil y no violenta, bajo el amparo del derecho internacional. Recordaron, además, un incidente anterior en el que 50 barcos de la Flotilla Sumud fueron interceptados y 328 personas detenidas en aguas internacionales cuando se dirigían a Gaza.
El grupo subraya que "el derecho del pueblo palestino a recibir ayuda y controlar sus propias fronteras" es una obligación legal y moral para todos los estados e instituciones que defienden los derechos humanos.
