En una operación internacional, agentes de la Policía Nacional, en colaboración con la National Crime Agency (NCA) del Reino Unido y la Policía Judiciaria de Portugal, han logrado incautar cerca de cinco toneladas de cocaína que estaban ocultas en un portacontenedores. El operativo culminó con la detención de tres individuos tras la interceptación del buque cerca del archipiélago de las Azores. Esta acción representa la mayor incautación llevada a cabo en una embarcación utilizando el método conocido como micos o trepadores.
La investigación conjunta reveló que una organización criminal de origen colombiano había seleccionado este mercante con el objetivo de introducir un gran cargamento de cocaína en Europa. Los delincuentes empleaban el método de los micos, mediante el cual accedían clandestinamente al portacontenedores en alta mar usando escalas artesanales, para después esconder la droga en contenedores seleccionados. Posteriormente, otros miembros de la red recuperaban la mercancía a través del método drop off, es decir, la extraían durante la navegación para transferirla a embarcaciones rápidas que facilitaban la entrada del cargamento en Europa.
El análisis de inteligencia permitió identificar el barco y localizar los contenedores contaminados, facilitando así la intervención en alta mar
La organización había planificado el envío de dos embarcaciones tipo go fast desde España, con la intención de recoger la droga en alta mar y transportarla mediante el río Guadalquivir. Fue gracias a la labor de los investigadores de la Unidad de Droga y Crimen Organizado (Udyco) Central que se logró identificar el portacontenedores y aislar los contenedores contaminados entre los más de 20.000 que llevaba el buque. Esto posibilitó el despliegue de un operativo marítimo y aéreo que culminó con el abordaje del buque, de más de 260 metros de eslora, a 600 millas de las Azores. La complejidad de la intervención fue destacada por las autoridades debido al tamaño del buque y las condiciones del mar.
Después de llevar el buque al puerto de Sines, en Portugal, los agentes inspeccionaron la carga y encontraron 163 fardos de cocaína, sumando un peso cercano a las cinco toneladas. Entre los detenidos, se encontraban un notario de la red criminal, quien viajaba para supervisar y verificar las operaciones de tráfico, un polizón colombiano asegurando el éxito del traslado de la droga, y un miembro de la tripulación vinculado al grupo criminal. Todos ellos enfrentan acusaciones de delitos de tráfico de drogas y pertenencia a organización criminal, y han sido puestos en prisión preventiva.
