La Guardia Civil ha revelado la investigación sobre dos mujeres residentes en la Comunidad de Madrid, relacionadas con un delito de estafa a través de la técnica del 'smishing'. Este método permitió que se sustrajeran 5.000 euros de la cuenta bancaria de una víctima incauta. La trama comenzó a desentrañarse cuando la víctima presentó una denuncia en la Sede Electrónica de la Guardia Civil, alegando que había caído víctima de una estafa tras una serie de SMS fraudulentos que se mezclaron con notificaciones legítimas de su banco.
Según la investigación, el fraude inició con un mensaje que alertaba sobre una supuesta transferencia inmediata no autorizada, instando al destinatario a llamar a un número para resolver el problema. Al hacerlo, fue atendido por alguien que se hizo pasar por un agente del departamento de seguridad del banco. Siguiendo la treta, los estafadores enviaron mensajes adicionales desde el mismo hilo oficial, consiguiendo que la víctima ingresara códigos en su banca en línea con la excusa de implementar un protocolo de seguridad. Esta acción permitió que los fondos fueran transferidos a cuentas manejadas por las sospechosas. Tras consumar el engaño, enviaron un último mensaje afirmando, falsamente, que la operación fraudulenta había sido cancelada.
Las estafadoras utilizaron 'smishing' para robar 5.000 euros, aprovechando la confianza de la víctima en su banco
Después de la denuncia, el Equipo @ de la CiberComandancia de la Guardia Civil inició una serie de investigaciones mediante el análisis de las comunicaciones y el seguimiento del dinero defraudado, lo que llevó a la identificación de las presuntas autoras. Posteriormente, el Equipo de Policía Judicial de Madrid llevó a cabo la investigación oficial como parte del proceso penal y remitió las diligencias al juez competente.
La Guardia Civil ha exhortado al público a desconfiar de mensajes SMS que pidan realizar gestiones urgentes o contengan enlaces o números de contacto. Además, recomienda activar la autenticación reforzada para las transacciones bancarias y bloquear las tarjetas o cuentas ante cualquier sospecha de actividad fraudulenta. También se aconseja denunciar los hechos de inmediato, solicitar al banco la devolución de los montos indebidamente cargados y reunir toda la información relevante sobre el fraude para facilitar la investigación.
