El fondo de inversión KKR ha identificado una oportunidad significativa al enfocar los ahorros de los hogares europeos hacia activos productivos a largo plazo. Según el responsable de inversiones del Balance Sheet y de Macro Global y Asignación de Activos de KKR, Henry McVey, "el excesivo apego de los ahorradores europeos a los depósitos, así como la magnitud del fondo común de ahorro, deberían servir como catalizador para adoptar políticas que usen estos activos de manera más productiva".
Actualmente, los hogares europeos poseen 33 billones de euros en ahorros, de los cuales 10 billones están en depósitos. Contrariamente, en Estados Unidos muchos ciudadanos están consumiendo sus ahorros. KKR destaca que es probable que el sector de la gestión patrimonial, incluyendo el asesoramiento en inversiones, acelere su crecimiento en un contexto donde las leyes fiscales y la seguridad de la jubilación adquieren mayor relevancia. En particular, "una tasa de inflación subyacente más elevada en este ciclo probablemente aumentará la necesidad de que los ahorradores opten por productos con mayores rendimientos reales".
La firma de inversión KKR ve en la movilización de los ahorros europeos una oportunidad para potenciar el crecimiento económico a largo plazo mediante su canalización hacia inversiones productivas
Asimismo, KKR defiende que la periferia europea tiene potencial para superar al núcleo económico en este ciclo. Esto se debe a que muchos motores económicos tradicionales de Europa, como Alemania, están bajo presión. "La periferia sigue fortaleciéndose, mientras que Alemania parece estar pasando de los anuncios fiscales a la puesta en práctica", afirmó McVey.
El informe detalla que el bajo crecimiento del PIB nominal afecta a segmentos del mercado inmobiliario y que el sector automotriz enfrenta competencia creciente de fabricantes asiáticos más económicos. Los gobiernos de coalición, por su parte, experimentan dificultades para implementar reformas al ritmo deseado por los inversores.
En este sentido, el fondo subraya que la simplificación corporativa está abriendo nuevas oportunidades para el capital riesgo, las infraestructuras y el capital estructurado. Los gobiernos, según el informe, "necesitan cada vez más capital privado para financiar la defensa, la seguridad energética y las infraestructuras digitales".
