Macroeconomía

La balanza por cuenta corriente de España registró un superávit de 4.600 millones de euros en marzo de este año, lo que supone un incremento del 53,3% respecto a los 3.000 millones del mismo mes de 2025, de acuerdo con los datos publicados por el Banco de España. Esta mejora se debe principalmente al comportamiento positivo de la balanza de bienes y servicios. En detalle, la balanza de bienes y servicios presentó un superávit de 6.000 millones de euros en marzo, en comparación con los 4.200 millones del año anterior, lo que representa un aumento del 42,9%. Dentro de esta categoría, el turismo tuvo un superávit constante de 5.200 millones, igual que en 2025. El incremento en el superávit de la balanza por cuenta corriente refleja una mejora significativa en el intercambio de bienes y servicios Por otra parte, la balanza de rentas primaria y secundaria mostró un déficit de 1.400 millones de euros, por encima del saldo negativo de 1.200 millones registrado en el mismo período del año pasado. En cuanto a la cuenta de capital, el superávit disminuyó a 1.300 millones en marzo, por debajo de los 1.400 millones anotados un año antes. El saldo combinado de las cuentas corriente y de capital, que indica la capacidad o necesidad de financiación de la economía española, alcanzó un superávit de 5.900 millones de euros en marzo, superando los 4.400 millones del mismo mes del año anterior. En términos acumulados durante 12 meses, la capacidad de financiación de la economía española se situó en 67.800 millones de euros en marzo de 2026, frente a los 66.500 millones de marzo de 2025.
El Índice de Precios de Consumo (IPC) ha mantenido su tasa interanual en mayo en un 3,2%, marcando tres meses consecutivos por encima del 3% en un escenario de inestabilidad energética por el conflicto en Irán. Así lo ha señalado el Instituto Nacional de Estadística (INE) en sus datos provisionales. Según el organismo, el aumento del IPC en mayo se vio impulsado por el sector del transporte y las actividades recreativas, deportivas y culturales, cuyos precios bajaron menos que en el mismo mes de 2025. En contraste, los precios del vestido y calzado, así como los de alimentos y bebidas no alcohólicas, bajaron o se mantuvieron estables. El Ministerio de Economía, Comercio y Empresa ha destacado en un comunicado que la estabilidad en los precios de los alimentos y bebidas no alcohólicas ha contribuido a la contención general de la inflación. Además, ha atribuido esta estabilidad a las políticas gubernamentales y el llamado escudo renovable, en un entorno de alta volatilidad de los precios energéticos debido al conflicto en Irán. Estas medidas, señala el ministerio, buscan amortiguar el impacto del entorno externo sobre la inflación y el poder adquisitivo de los hogares. La estabilidad del IPC interanual confirma que el plan de respuesta del Gobierno cumple su objetivo de mitigar el impacto del shock externo sobre la inflación Por otro lado, el INE ha incorporado una estimación de la inflación subyacente, que excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos. Esta medición ha avanzado una décima en mayo, situándose en el 2,9%. En comparación mensual, el IPC aumentó un 0,1%, moderando la subida experimentada en abril. El IPC armonizado subió una décima interanual en mayo, alcanzando el 3,6%. En cuanto a las medidas anticrisis, el Gobierno iniciará la desactivación gradual de la rebaja en los impuestos sobre la electricidad…
La productividad total de los factores (PTF) en España creció un 0,9% interanual en el primer trimestre de 2026, según el informe del 'Observatorio de la Productividad y Competitividad de España' publicado por la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie). Esta cifra se sitúa un 3,9% por encima del nivel registrado en el año 2000. El informe señala que la productividad mantiene el ritmo de mejora observado en el último trimestre de 2025 aunque sigue por debajo de los niveles alcanzados en 2024. La productividad total de los factores mide la eficiencia en la generación de Valor Añadido Bruto (VAB) tomando en cuenta la combinación de los factores de producción como capital y trabajo. El crecimiento de la productividad en España refleja un cambio en el patrón de crecimiento económico, que combina creación de empleo, acumulación de capital y aumento de la eficiencia El análisis destaca que en el primer trimestre de 2026 la productividad por hora trabajada aumentó un 1%, similar a las tasas registradas en el último trimestre de 2025 y durante todo el año pasado. La productividad del capital también experimentó un ligero incremento, pasando de un 0,6% a un 0,7%. Desde el año 2000, la mejora en la productividad del trabajo, impulsada en gran medida por la pérdida de empleo durante la Gran Recesión, ha aumentado un 22,6% y superado niveles anteriores a la pandemia. En contraste, la trayectoria de la productividad del capital ha sido diferente, ya que actualmente es un 20% inferior al nivel del año 2000. Sin embargo, tras la Gran Recesión se logró una recuperación que fue interrumpida por la pandemia de Covid-19, pero posteriormente se ha mantenido estable, alcanzando niveles similares a los de 2011 y 2019. Por sectores, el incremento de la PTF fue particularmente notable…
La Comisión Europea ha revisado al alza sus previsiones económicas para España en 2026, estimando un crecimiento del PIB del 2,4%. Esta cifra representa una mejora de una décima respecto a las estimaciones realizadas el pasado otoño. A pesar del impacto del nuevo "shock energético" derivado del conflicto en Oriente Próximo, España se mantendrá como la economía de mayor crecimiento en la eurozona, mientras el panorama económico europeo se deteriora. Aunque las previsiones apuntan a una ralentización respecto al 2,8% de crecimiento del PIB en 2025, España seguirá superando la media de la eurozona, que se espera avance un 0,9% en 2026, y de la Unión Europea, que crecerá un 1,1%. La Comisión Europea advierte que el encarecimiento de la energía continuará afectando la inflación y la actividad económica. En conjunto, se anticipa una desaceleración económica en la eurozona con el crecimiento del PIB disminuyendo del 1,4% en 2025 al 0,9% en 2026. La inflación en España podría subir al 3% en 2026, para luego moderarse al 2,5% en 2027. En cuanto al mercado laboral, se prevé que la tasa de paro baje del 10% en 2026 por primera vez en más de una década, aunque se mantendrá entre las más altas de la UE. La demanda interna seguirá siendo el principal impulsor del crecimiento gracias al consumo de los hogares y la inversión. El Plan de Recuperación y Resiliencia también contribuirá al sostenimiento inversor, aunque las exportaciones netas tendrán un impacto más limitado debido a la debilidad de algunos de los principales socios comerciales de España y a la desaceleración en la economía europea. Los riesgos para la economía española incluyen la posibilidad de menores actividades económicas por parte de socios comerciales clave, lo que podría afectar negativamente al turismo y a la confianza del sector privado. También se…
Generali Investments, la plataforma global de gestión de activos del Grupo Generali, ha señalado que la inflación en Europa podría tardar hasta un año en volver a sus niveles previos al conflicto en Oriente Próximo. Según la compañía, la evolución de la inflación está condicionada por el desarrollo del conflicto y, concretamente, por la reapertura del estrecho de Ormuz. En su escenario de referencia, Generali anticipa que el precio de la vida alcanzará su máximo en el segundo trimestre de este año y regresará a un estado más normalizado en aproximadamente un año. Martin Wolburg, economista sénior de Generali AM, advierte de que si el estrecho de Ormuz permanece cerrado por más tiempo, la oferta se verá presionada, intensificando así la pérdida de producción ocasionada por la guerra. Wolburg espera que el estrecho de Ormuz se reabra a su debido tiempo y que la actividad se recupere tras un bache en el segundo trimestre. El economista considera decepcionante el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) de un 0,1% intertrimestral en el primer trimestre para Europa, proyectando un aumento anual del 0,8% en 2026 y del 1,1% en 2027. En su informe, Generali resalta que los precios de la energía siguen erosionando los ingresos reales, mientras que la inflación interanual subió del 1,9% en febrero al 3% en abril. Es probable que la inversión se debilite considerablemente. La incertidumbre política ha aumentado notablemente, y la última Encuesta sobre el crédito bancario apunta a un fuerte descenso de la demanda de préstamos relacionados con la inversión, menciona Wolburg. La menor actividad económica y las presiones sobre la oferta hacen inoportuna una subida de tipos de interés. Respecto a las decisiones del Banco Central Europeo (BCE) ante este panorama inflacionario, Wolburg apunta que la situación en Irán ha llevado a un enfoque más…
El mercado de fincas rústicas experimentó un notable incremento en marzo con 16.324 compraventas registradas, lo que representa un aumento del 4,3% en comparación con el mismo mes del año anterior y un 11,4% más que en febrero. Así lo ha indicado la plataforma digital Cocampo en un comunicado. Estos resultados contrastan con la caída del 2,2% en las compraventas de vivienda, permitiendo al segmento de suelo rústico concluir el primer trimestre del año con una variación positiva del 0,6% en términos anuales, según datos de la Estadística de Transmisiones de Derechos de la Propiedad (ETDP) del Instituto Nacional de Estadística (INE). El mercado de fincas rústicas se beneficia de una tendencia ascendente, pese a la ligera caída en las transmisiones por herencia. Este crecimiento sostenido ha sido posible a pesar de una disminución del 1,5% en las transmisiones de propiedades por herencia. Regino Coca, fundador y CEO de Cocampo, ha destacado que factores como la falta de vivienda asequible y la presión regulatoria en las áreas urbanas están desviando el capital de muchas familias hacia las fincas de recreo y propiedades rurales. Andalucía y Castilla y León lideran las transacciones En el panorama regional, Andalucía y Castilla y León han encabezado el volumen de transacciones, acumulando 2.485 y 2.406 operaciones, respectivamente. Les siguen la Comunidad Valenciana con un incremento del 21,5% (2.297 operaciones) y Castilla-La Mancha con un aumento del 1,1% (2.255 operaciones). Estas cuatro comunidades representan casi el 58% del total nacional de transacciones de fincas rústicas. En términos interanuales, los mayores incrementos en compraventas se han observado en Navarra (42,8%), Canarias (27,8%) y la Comunidad Valenciana (21,5%). Por el contrario, los descensos más significativos se registraron en La Rioja, con una caída del 35,8%, y en Extremadura, donde disminuyeron un 11,4%.
El Producto Interno Bruto (PIB) de Chile registró un crecimiento negativo del -0,5% en el primer trimestre de 2026, impulsado por un deterioro en el saldo comercial. Según el Banco Central de Chile (BCCh), las exportaciones cayeron un 4,9% mientras que las importaciones aumentaron un 2%. La caída en las exportaciones de bienes fue atribuida principalmente a la disminución en los envíos de productos frutícolas y cobre, aunque las ventas industriales de alimentos y productos químicos lograron mitigar parcialmente esta tendencia. En el ámbito de los servicios, el sector turístico experimentó una baja significativa. Las importaciones de bienes, por otro lado, fueron impulsadas por la compra de aparatos eléctricos y electrónicos, equipos de transporte y petróleo. El turismo también representó un factor clave en el aumento de las importaciones de servicios. La demanda interna creció un 2,1%, destacando un aumento del 2,5% en el consumo de los hogares, del 3% en el consumo gubernamental y del 3,2% en la formación bruta de capital. Además, el ahorro bruto total del país alcanzó el 22,5% del PIB, con una tasa de ahorro nacional del 24,5% y un ahorro externo del -1,9%, este último ligado al superávit de la cuenta corriente de la balanza de pagos. El sector extractivo de Chile sufrió un retroceso del 3,1% al inicio del año, afectando significativamente el crecimiento económico. Particularmente, las actividades agropecuario-silvícolas y la minería presentaron caídas significativas. Este último sector experimentó un declive del 6,2% en la producción entre octubre y diciembre del año anterior. En todo el cuarto trimestre de 2025, la economía chilena avanzó a un ritmo del 1,6%, el más bajo del año respecto al 1,7% del tercer trimestre, al 3,7% del segundo y al 2,9% del primero.
El centro de análisis Funcas ha ajustado a la baja su previsión para el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) de España en 2026, reduciéndola en dos décimas, hasta el 2,2%. Este ajuste responde a la guerra en Irán, aunque mantiene su estimación para 2027 en el 1,8%. Raymond Torres, director de Coyuntura y Economía Internacional de Funcas, ha explicado que el impacto del conflicto en Oriente Medio sobre España sería "relativamente atenuado", ya que se espera que la crisis energética sea transitoria. La revisión a la baja de las previsiones para 2026 se debe principalmente a la disminución de la demanda interna y del consumo ocasionada por la pérdida de poder adquisitivo, consecuencia de una mayor inflación. También se anticipa un impacto en la inversión, el componente más vulnerable a la incertidumbre derivada de la situación en Oriente Medio. Por el contrario, se prevé que el sector exterior, especialmente las exportaciones de bienes, se vea afectado, mientras que el turismo podría beneficiarse por un posible desvío de turistas hacia España. Funcas ha elevado su previsión de inflación para este año al 3,3%, debido al incremento de los costes energéticos y de las materias primas. En cuanto a la inflación, Funcas ha aumentado su previsión desde el 2,5% hasta el 3,3% para este año, como resultado del encarecimiento de los costos energéticos y las materias primas. Esta situación se produce a pesar del paquete de medidas implementadas por el Gobierno. También se ha revisado al alza el Índice de Precios al Consumo (IPC) del 2,1% al 2,4%. Raymond Torres ha señalado que la pérdida de poder adquisitivo para este año, con una inflación del 3,3% y salarios creciendo en torno al 3%, puede percibirse como transitoria. Funcas prevé que las medidas del Gobierno para mitigar la crisis se extiendan hasta…
El índice PMI manufacturero de la zona euro registró en abril un notable crecimiento hasta alcanzar los 52,2 puntos, frente a los 51,6 del mes anterior. Esto representa la mejor cifra en 47 meses, impulsada por el almacenamiento de inventarios ante las preocupaciones por el suministro y el aumento de costes debido al conflicto en Oriente Próximo. Por primera vez desde junio de 2022, todos los países de la zona euro evaluados en el estudio mostraron lecturas del PMI por encima de los 50 puntos, señal de expansión. En este contexto, la producción industrial experimentó un incremento significativo no visto desde agosto de 2025. El ritmo de nuevos pedidos también alcanzó su nivel más alto en cuatro años, reflejando expectativas de precios al alza por parte de los clientes, dadas las recientes crisis energéticas y problemas de abastecimiento. La encuesta apunta a una preocupación más que a un motivo de celebración, advirtiendo sobre la sostenibilidad del crecimiento y un posible impacto inflacionista mayor al previsto. Pese al dinamismo en la actividad y el aumento en los pedidos, las empresas del sector manufacturero decidieron reducir su fuerza laboral, extendiendo casi a tres años la tendencia de destrucción de empleo. El mes de abril también fue testigo de una significativa alza en las presiones de costes, alcanzando máximos de 46 meses. Esto llevó a los fabricantes a incrementar los precios de venta, acelerándose la inflación a niveles récord de 39 meses. Chris Williamson, economista jefe de S&P Global Market Intelligence, advirtió que, aunque los índices son alentadores, el crecimiento podría no mantenerse. Indicó que el Banco Central Europeo debe tener cuidado al interpretar estos datos, ya que el efecto inflacionista emergente podría ser más serio de lo anticipado, presentando un dilema para la política económica del bloque.
La expansión de los fabricantes chinos en Europa suele leerse como una ofensiva para conquistar el mercado global del coche eléctrico, pero la realidad es que esta explicación se queda corta. Detrás del avance de marcas como BYD, MG, Geely, Xpeng o Nio hay también una razón doméstica... China ha construido una industria tan grande que su propio mercado empieza a no bastar para absorber toda la capacidad disponible. Durante años, Pekín impulsó el vehículo eléctrico con subsidios, inversión pública, apoyo regulatorio y una cadena de suministro cada vez más integrada. El resultado ha sido espectacular ya que China es hoy el mayor mercado mundial de eléctricos y también el mayor productor. En 2025 fabricó 16,6 millones de vehículos de nueva energía y vendió casi 16,5 millones. Pero bajo esas cifras récord aparece una tensión creciente: la demanda sigue aumentando, sí, pero no siempre al ritmo necesario para sostener a todos los fabricantes que han entrado en el sector. Esa diferencia entre capacidad industrial y demanda real explica buena parte de la presión exportadora. China no está vendiendo más fuera solo porque sus coches sean competitivos; también porque muchas compañías necesitan encontrar nuevos mercados para mantener volúmenes, ocupar fábricas y defender márgenes. La guerra de precios dentro del país es una señal clara de esa tensión. Cuando demasiadas marcas compiten por el mismo cliente, el precio se convierte en el arma principal. China exportó en 2025 más de 7 millones de vehículos, un récord histórico, y más de 2,6 millones fueron eléctricos o híbridos enchufables El resultado es un mercado doméstico cada vez más duro. Algunos fabricantes han tenido que recortar precios de forma recurrente para no perder cuota, aunque eso reduzca su rentabilidad. Pekín ha mostrado incluso preocupación por esta dinámica, conocida en China como "involución": una competencia destructiva…