Iberdrola ha reforzado su apuesta por el almacenamiento energético en Portugal con la instalación de sistemas de almacenamiento de energía mediante baterías en sus plantas fotovoltaicas 'Alcochete I' y 'Algeruz II', situadas en el distrito de Setúbal. Los sistemas cuentan con una capacidad de 100 megavatios hora (MWh) y 80 MWh, y una potencia de inyección de 25 megavatios (MW) y 20 MW, respectivamente. Estas baterías proporcionarán energía limpia para más de 10.000 hogares durante cuatro horas, sin emisiones de CO2.
Con la implementación de estos nuevos sistemas, Iberdrola se reafirma como uno de los operadores líderes en almacenamiento en la Península Ibérica. Actualmente, la compañía dispone de 4.500 MW de capacidad de almacenamiento hidroeléctrico por bombeo, ejecuta diversos proyectos híbridos de energía solar y eólica, y continúa expandiendo sus soluciones de almacenamiento en baterías tanto en Portugal como en España.
El almacenamiento energético es clave para hacer la producción renovable más firme y flexible, permitiendo así una mayor integración de fuentes limpias y una reducción en la dependencia de combustibles fósiles.
La ejecución de los sistemas de almacenamiento implica una significante inversión en la economía local. Se estima que, en los picos de actividad, aproximadamente 100 trabajadores, incluidos equipos especializados en energías renovables, serán movilizados. Esto no solo contribuirá al desarrollo económico del distrito de Setúbal, sino que también fomentará el crecimiento de competencias técnicas relacionadas con la transición energética.
El almacenamiento es fundamental para transformar la producción variable de energías renovables, permitiendo, además, una factura energética más competitiva. Los sistemas han sido reconocidos en el concurso 'Flexibilidad y Almacenamiento de la Red', financiado por el Plan de Recuperación y Resiliencia de Portugal, que busca impulsar la implementación de soluciones de almacenamiento en el Sistema Eléctrico Nacional.
La instalación de estos sistemas complementa los activos que Iberdrola, encabezada por Ignacio Sánchez Galán, obtuvo en la subasta solar de 2019, alcanzando una capacidad instalada de 185 MW y una producción anual superior a 300 GWh. Todos los proyectos debían estar operativos antes de 2025, incluido el de la Central Eléctrica de Carregado (62 MW). Iberdrola ha sido pionera en cumplir con sus compromisos de construcción de proyectos, destacando por su capacidad de combinar tecnologías de almacenamiento a corto plazo, como las baterías, con soluciones a largo plazo como la hidroeléctrica de bombeo, representada en su sistema Tâmega, una de las principales 'baterías naturales' de Europa.
