UNICEF ha lanzado un llamamiento urgente para reunir 13 millones de euros adicionales con el fin de ampliar durante los próximos seis meses las intervenciones que permiten salvar vidas frente al cólera en África Occidental y Central. La organización advierte que los brotes de cólera, cada vez más extendidos, afectan a seis países de la región, exponiendo a millones de niños a un riesgo creciente.
Según señala el organismo, las lluvias estacionales, las inundaciones, los desplazamientos de población y la transmisión transfronteriza están acelerando la propagación de esta enfermedad prevenible, con consecuencias especialmente graves para la infancia. Los brotes avanzan a gran velocidad en República Democrática del Congo (RDC), República del Congo, Nigeria, Chad, Camerún y República Centroafricana. En estos países, los niños constituyen un alto porcentaje de los afectados. En República Centroafricana, los menores de 10 años representan el 44% de los casos notificados, mientras que en Chad casi dos tercios de las infecciones se registran entre menores de 15 años. En Camerún, la mediana de edad de los pacientes es de apenas 10 años.
Nigeria enfrenta actualmente el mayor brote de cólera notificado en la región, con más de 50.000 casos y 338 muertes registradas desde el 1 de enero de 2026, destacándose un severo brote en el estado de Borno. Por su parte, la República Democrática del Congo ha reportado más de 30.400 casos y cerca de 700 muertes, siendo el número más elevado entre los países afectados.
La propagación del cólera se concentra en dos grandes corredores de transmisión, lo que aumenta el riesgo para millones de niños
Estos corredores son la cuenca del lago Chad, donde la cepa Vibrio cholerae O1 Ogawa afecta a Chad, Camerún y Nigeria, y la cuenca del río Congo, que conecta los brotes de República Democrática del Congo, República del Congo y República Centroafricana. En ambos casos, las inundaciones estacionales incrementan el riesgo de transmisión al contaminar las fuentes de agua, dañar las infraestructuras de saneamiento y limitar el acceso de las comunidades más vulnerables.
Gilles Fagninou, director regional de UNICEF para África Occidental y Central, subraya la gravedad de la situación: "Este brote ya no se limita a las fronteras. Se propaga a través de ríos compartidos, rutas comerciales y movimientos de población, poniendo en riesgo a millones de niños y niñas. Cada nueva infección nos recuerda que a millones de niños se les sigue negando uno de sus derechos más básicos: el acceso a agua segura. Sabemos cómo detener el cólera. Lo que hace falta ahora es actuar con urgencia, invertir y mostrar solidaridad regional antes de que más niños pierdan la vida por una enfermedad totalmente prevenible."
UNICEF, en colaboración con las autoridades nacionales y subnacionales, junto a aliados como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África (Africa CDC), está liderando proyectos para mejorar el acceso a agua potable y saneamiento, reforzar la vigilancia de la enfermedad, proporcionar suministros sanitarios esenciales, respaldar campañas de vacunación oral contra el cólera y movilizar a las comunidades para prevenir la transmisión. La organización insiste en que mantener la inversión en estas áreas es crucial para detener los brotes recurrentes, proteger a la infancia y fortalecer los sistemas a largo plazo.
