¿La revisión al alza de la OCDE es un espejismo? Las cifras macroeconómicas de España ofrecen un clavo al que agarrarse en un momento en el que repostar combustible se ha convertido en una decisión vital, dado que el litro de diésel y gasolina supera los dos euros en el final de septiembre. No obstante, existen numerosos indicadores de que el final de año puede presentarse complicado.
Hace apenas siete días que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) revisó al alza su previsión de crecimiento para España, hasta el 2,6% en 2026. El PIB de España avanzará más del doble que el de la zona euro, estancado alrededor del 1%, según los datos que maneja el organismo.
No obstante, cabe preguntarse si ese crecimiento es tal, teniendo en cuenta que los precios se elevarán más de lo esperado, tal y como avanza la OCDE. Concretamente, se espera que la inflación sea del 3,7% este 2026. También son cuatro décimas más de lo previsto en junio. Si relacionamos ambos índices, PIB e IPC, vendría a significar que el incremento en la producción española queda por debajo de lo que crecen los precios. En resumidas cuentas, que la operación queda en negativo.
El IPC se dispara al 4,9% en septiembre, su nivel más alto desde febrero de 2023 por las gasolinas
El decreto que se publica este miércoles en el BOE intenta acotar la inflación, teniendo en cuenta que el IPC se ha disparado este mes de septiembre hasta el 4,9%, la cifra más alta desde febrero de 2023. Desde el INE apuntan a los carburantes como principal causa de este incremento. Si bien aún no se han publicado datos específicos al respecto al tratarse de un avance, los datos del mes anterior ya reflejan que el grupo de transporte se encareció un 9,5%
Estas circunstancias son las que "aconsejan mantener una respuesta temporal ante la persistencia de las tensiones energéticas", dice el Gobierno en el BOE. No en vano, el Banco Central Europeo ya puso medidas al subir los tipos en su reunión de septiembre. De hecho, el BCE también observa que la inflación podría situarse en el 3,6% en el último trimestre, sobre todo impulsada por el encarecimiento de la energía.
Y lo que afecta a las energías se acaba trasladando al resto de la economía, a los productos y servicios que llegan al consumidor final. Para evitarlo o, al menos, amortiguarlo, se mantendrá durante todo lo que queda de año la devolución parcial del impuesto sobre hidrocarburos al transporte por carretera. En detalle, en octubre serán 5 céntimos por litro, en octubre, 12 en noviembre y 19 céntimos en diciembre. También recibirán ayudas los agricultores, que tendrán derecho a una bonificación de 20 céntimos por litro.
Para los consumidores finales, el alivio será de 20 céntimos por litro tanto para gasolina como para diésel en el mes de octubre, mientras que dicha ayuda quedaría en 13 céntimos en noviembre y en 6 en diciembre.
No obstante, hay prevista una medida de emergencia en el caso de que los precios se disparen, sobre todo en los casos de los combustibles y la electricidad. En cuanto a las gasolinas, si se produce un encarecimiento superior al 15% se volverían a rebajar 20 céntimos por cada litro en el mes de noviembre o diciembre.
Mientras, en el caso de la electricidad y el gas natural, si se supera ese mismo porcentaje del 15%, el IVA decaerá desde el 21% hasta el 10%. Por su parte, el Impuesto sobre la Electricidad se reducirá del 5,1% hasta el 0,5%.
Escasez en Francia y acopio de gas natural
A mediados de mes, unas 1.500 estaciones de servicio informaron al Gobierno de que se están quedando sin gasolina o diésel. La explicación puede estar en la escasez, pero también en que la demanda se ha incrementado por temor a una crisis de suministro.
En ese sentido, ya no se habla de carestía, sino de posible falta de abastecimiento que, no obstante, aún no se está viendo en España. De hecho, el Gobierno ha dado luz verde al aumento de las reservas de gas natural licuado para el invierno y se refuerza el sistema de certificados de ahorro energético, además de las medidas que ya estaban en vigor hasta final de año. De ese modo, sí que se ha previsto fortalecer el gas, pero no los productos petrolíferos.
