Deutsche Bank ha ajustado sus previsiones económicas para España, situando el crecimiento en un 2,6% para 2026. Esta cifra supera las expectativas del consenso de analistas y la estimación del Banco de España, ambas en el 2,3%. A diferencia de sus previsiones para otros países, esta mejora refleja la única revisión al alza de Deutsche Bank, que ha disminuido sus previsiones para la eurozona a un crecimiento del 0,9% al cierre del ejercicio, impactado por los crecientes costes energéticos derivados del conflicto en Oriente Próximo.
Rosa Duce, directora de inversiones de Deutsche Bank en Iberia, explicó que el menor peso del sector industrial en la economía española favorece al país, ya que no se está traspasando el incremento de los precios a los salarios. Además, destacó que el mix energético de España, con un fuerte componente de renovables, posiciona al país como un motor de crecimiento entre las economías europeas. Sin embargo, remarcó la existencia de problemas estructurales, como el ajustado mercado inmobiliario, la baja productividad y un desajuste entre las necesidades del mercado laboral y la educación. "La educación que tenemos no se ajusta a los puestos de trabajo", señaló.
Deutsche Bank prevé que España se consolide como un motor de crecimiento en Europa gracias a su economía de servicios y su enfoque en las energías renovables
En cuanto a las previsiones para otros países europeos, Deutsche Bank ha revisado a la baja las expectativas de crecimiento para Alemania, de un 1,4% anterior a un 0,7% actual, atribuible a su fuerte dependencia industrial. "Los costes industriales se elevan y las empresas pierden competitividad externa", explicó Duce. Pese a esto, Alemania cuenta con un amplio margen fiscal para afrontar estas dificultades. Asimismo, la entidad ha reducido sus pronósticos para Italia y Francia, ambos al 0,8%.
El contexto europeo también está influido por la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE), que recientemente elevó los tipos de interés en 25 puntos básicos y podría hacerlo nuevamente en septiembre. Según el banco, se espera que la inflación en Europa alcance el 4% durante el verano, pero lo considera un shock temporal afectando principalmente al consumo y los servicios.
En otros mercados, Deutsche Bank estima un crecimiento del 2% para Estados Unidos al cierre de 2026, ligeramente por debajo del consenso. Duce anticipa que la Reserva Federal (Fed) reducirá los tipos para 2027, motivada por cifras de inflación y el interés del nuevo presidente, Kevin Warsh, de demostrar su independencia.
En Asia, se prevé que Japón crezca un 0,7% en 2026, en parte debido a ajustes en sus tipos de interés, mientras que para China se proyecta un crecimiento del 4,7%, respaldado por sus reservas estratégicas de petróleo y su robusto sector energético.
Además, Duce subrayó la creciente relevancia de China como socio comercial de numerosos países, incluso superando a Estados Unidos. Pese a la incertidumbre por las barreras comerciales con Estados Unidos, se prevé que los acuerdos alcanzados prevalezcan, evitando tensiones como las de 2025.
