El Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) ha iniciado un ambicioso plan de inversión de 10.000 millones de dólares (8.605 millones de euros) hasta el año 2031, destinado a financiar proyectos de integración en la región. Estos fondos se enfocarán en sectores estratégicos como las infraestructuras físicas y digitales, el comercio intrarregional, la energía, el turismo, la innovación, la logística y los transportes.
Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo de CAF, ha subrayado la importancia de la integración económica para el desarrollo y la competitividad de América Latina en el contexto geopolítico, comercial y financiero actual. Según Díaz-Granados, la integración es clave para proteger ecosistemas estratégicos, generar empleo, enfrentar la informalidad y defender los valores democráticos que garantizan la convivencia y la libertad.
La integración regional requiere entrar en una fase más ambiciosa, con menos barreras y más infraestructuras
CAF ha reiterado la necesidad de avanzar en la transición energética, la seguridad alimentaria y la configuración de grandes cadenas de valor que respondan a la nueva arquitectura productiva del mundo. En las últimas tres décadas, el organismo ha aprobado 118 operaciones de crédito para iniciativas de integración, sumando un total de 16.730 millones de dólares (14.397 millones de euros).
En este contexto, CAF ha resaltado su participación en programas como el Consenso de Brasilia de 2023 y el plan Rutas de Integración, en colaboración con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Nacional de Desenvolvimento Econômico e Social (BNDES) y FONPLATA, que movilizó otros 10.000 millones de dólares. Asimismo, se destaca la creación de la Marca Región América Latina y el Caribe.
