Iberdrola ha completado la primera fase del proyecto Noronha Verde en el archipiélago de Fernando de Noronha, Brasil, con la instalación de 4.800 paneles solares. Esto representa el 15% del total previsto y marca el inicio de las pruebas para comenzar a suministrar energía a la red eléctrica de la isla. Según informa la compañía, esta iniciativa busca posicionar a Fernando de Noronha como la primera isla oceánica habitada de América Latina con un modelo energético altamente sostenible, destacando en autosuficiencia, seguridad y eficiencia.
Desarrollado por Neoenergia, filial brasileña de Iberdrola, el proyecto contempla la instalación de más de 30.000 paneles solares, una inversión de 350 millones de reales (más de 50 millones de euros) y está previsto que finalice a finales de 2026. Este esfuerzo se lleva a cabo en un entorno que la Unesco ha reconocido como Patrimonio Natural de la Humanidad, y busca eliminar el uso de combustibles fósiles en la generación eléctrica de la isla al sustituirlos por fuentes renovables y tecnologías limpias.
El proyecto Noronha Verde permitirá que Fernando de Noronha se convierta en la primera isla oceánica habitada de América Latina con un modelo energético sostenible.
La futura planta solar contará con sistemas avanzados de almacenamiento con baterías, alcanzando una capacidad instalada de 22 megavatios pico (MWp) y 49 megavatios hora (MWh) de almacenamiento, suficiente para cubrir el consumo de aproximadamente 9.000 hogares. Esto reducirá la dependencia actual de la generación a base de biodiésel.
El proyecto, presentado en noviembre por el presidente ejecutivo de Iberdrola, Ignacio Galán, y el ministro de Minas y Energía de Brasil, Alexandre Silveira, se desarrolla en colaboración con el Gobierno Federal de Brasil y el del Estado de Pernambuco.
