La banca española ha incrementado notablemente su rentabilidad en el primer trimestre, alcanzando un 17,33% frente al 14,43% del trimestre anterior. Esta mejora, según las estadísticas presentadas por el Banco de España, se debe al impacto de ciertos resultados extraordinarios y no recurrentes. Sin esos efectos, la rentabilidad habría sido del 14,78%.
El Banco Santander fue uno de los protagonistas de este período, con un beneficio neto de 5.455 millones de euros, un 60,3% más en comparación con el mismo trimestre de 2025, impulsado por la plusvalía obtenida de la venta de su negocio en Polonia. Analizando por grupos, las entidades significativas alcanzaron una rentabilidad del 18,16%, mientras que las menos significativas se situaron en el 9,81%.
En términos de capital, las entidades de crédito también mostraron fortalecimiento. La ratio de capital de nivel 1 ordinario (CET1) alcanzó el 14,26%; la de Tier 1, el 15,75%; y la de capital total, el 18,36%. Según el Banco de España, estos datos representan no solo un repunte respecto a periodos anteriores a la pandemia, sino que son máximos del periodo pospandemia.
En particular, la ratio de capital total ha superado en cuatro puntos porcentuales el nivel registrado en 2015, cuando estaba en 14,29%
Por grupos, todos se situaron en máximos históricos sobre los promedios desde 2022. Las entidades significativas alcanzaron un capital total del 18,01% y las menos significativas, del 25,28% en el primer trimestre de 2025.
En cuanto al apalancamiento, la ratio agregada se colocó en el 5,74% para el primer trimestre, superando los promedios recientes. La ratio de las entidades significativas fue de 5,54%, y la de las menos significativas, de 9,15%.
A pesar del crecimiento en otras áreas, la ratio de cobertura de liquidez disminuyó a 169,54% al final de marzo de 2026, desde el 171,83% del trimestre anterior, aunque continuó superando el requisito regulatorio del 100%. Este descenso se atribuyó a una caída del colchón de liquidez mayor a las salidas netas de liquidez. Las entidades menos significativas registraron ratios superiores al 300%, mientras las significativas alcanzaron un 159,81%.
Por otro lado, la relación de crédito a depósitos aumentó, situándose en el 96,09% durante el mismo periodo. La calidad de los activos también reflejó mejoras. La ratio de préstamos dudosos redujo a 2,61% desde el 2,62% del trimestre anterior y 2,86% de hace un año, alcanzando un nuevo mínimo. Las entidades significativas y menos significativas mostraron mínimos históricos en sus ratios desde 2022.
Finalmente, la relación entre préstamos en fase de vigilancia especial y el total de préstamos bajó al 5,83%, desde el 6,05% del año anterior. Dentro de este contexto, las entidades significativas disminuyeron su ratio a 6,29%, y las menos significativas, a 2,52%. Sin embargo, el coste del riesgo experimentó un leve incremento, situándose en el 1,05% respecto al 0,87% del trimestre precedente.
