La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha observado un aumento en el estrés de los mercados financieros tras el inicio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, alcanzando un máximo de 0,39 puntos en una escala de 0 a 1 durante la primera semana de marzo, según su informe del primer semestre de 2026. Hasta entonces, el nivel de estrés se había mantenido bajo, pero los nuevos conflictos geopolíticos lo incrementaron considerablemente.
El comienzo de la guerra provocó caídas en los precios de los mercados, un significativo aumento de la volatilidad y una percepción negativa sobre la economía y la inflación. No obstante, después de alcanzar un pico en marzo, el índice comenzó a descender gradualmente, situándose en 0,25 a mediados de abril. A pesar de las constantes noticias sobre el conflicto, que han mantenido los mercados volátiles, las cotizaciones se han ido recuperando sin problemas en las infraestructuras de negociación.
El conflicto ha generado un contexto de volatilidad alta, pero las cotizaciones han mostrado signos de recuperación
El segmento de derivados registró un mayor aumento en el estrés, superando los 0,80 puntos debido a la volatilidad del precio del petróleo. Mientras tanto, los mercados de tipos de cambio y de renta variable, aunque experimentaron subidas significativas en el estrés al comienzo del conflicto, se mantuvieron por debajo de 0,50. El mercado monetario registró valores esporádicos superiores a 0,70, impulsados por los tipos de interés a corto plazo. La correlación entre los distintos segmentos también fue alta, aunque con un ligero descenso.
A pesar del contexto internacional, el Ibex 35 fue menos impactado que otros parqués europeos gracias a su composición de empresas energéticas y servicios públicos, acumulando una ganancia del 5,1% hasta mediados de abril. El índice mostró la segunda menor caída entre los principales mercados comunitarios. En comparación, el Cac 40 francés y el Dax 30 alemán cayeron un 7,4% y 4,1%, respectivamente.
En Estados Unidos, los indicadores también reflejaron el impacto del conflicto. El Dow Jones bajó un 3,6% en el primer trimestre de 2026, el S&P 500 un 4,6%, y el Nasdaq un 7,2%.
Pese a las difíciles condiciones, algunas compañías y sectores se desempeñaron mejor. Las empresas de pequeña capitalización descendieron un 2,4%, mientras que las medianas se revalorizaron un 2,9%. Los sectores de petróleo y energía, inmuebles e industria mostraron signos positivos, mientras que los bienes de consumo, tecnología y servicios financieros tuvieron un desempeño deficiente en el primer trimestre de 2026.
Finalmente, la CNMV reporta que la relación entre el precio y los beneficios esperados por acción de los índices principales se mantuvo estable respecto a diciembre de 2025. No obstante, la volatilidad del Ibex 35, controlada a fines de 2025, aumentó en marzo debido al conflicto bélico, llegando a niveles cercanos al 30%.
