La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha afirmado que los riesgos para el crecimiento y la inflación están ahora más equilibrados que hace unas semanas. Esto se debe a los rápidos cambios que están ocurriendo, impulsando a los bancos centrales a utilizar herramientas como la inteligencia artificial para medir de forma más precisa. Así lo expresó en el foro anual organizado por el BCE en Sintra, Portugal, acompañada por Andrew Bailey, gobernador del Banco de Inglaterra; Tiff Macklem, gobernador del Banco de Canadá; y Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal.
Lagarde defendió que el banco central europeo decidió aumentar los tipos de interés en junio debido a que las condiciones eran perfectas para ello. Sin embargo, ante la velocidad del cambio de circunstancias, acelerado por la IA, enfatizó la importancia de estar abiertos a nuevos métodos de medición, nuevas formas de pensamiento y herramientas que faciliten la toma de decisiones adecuadas. Esto incluye el uso de escenarios para asegurar que las decisiones de política monetaria sean robustas.
Lagarde destacó la necesidad de nuevas herramientas para tomar decisiones monetarias sólidas en un entorno cambiante
En este contexto, la presidenta del BCE lamentó haberse dejado limitar en el pasado por la orientación prospectiva, práctica que la institución ha abandonado en favor de una orientación marco. Esta última guía describe el proceso mediante el cual la entidad define su postura de política monetaria. "No se trata de una orientación prospectiva a ciegas, tendrán que esforzarse más", concluyó Lagarde.
