En España, los precios de ciertos productos alimenticios han experimentado un notable aumento durante el último año, desde julio de 2025 hasta julio de 2026. Según los datos del Índice de Precios al Consumo (IPC) publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), las bayas frescas, incluidos fresas, frambuesas y arándanos, han incrementado su precio un 17,2%. Por su parte, los cítricos frescos, como naranjas y limones, se han encarecido un 15,5%. También los huevos y el pescado fresco, ya sea refrigerado o congelado, han visto elevar sus precios, un 13,4% y un 7,7% respectivamente. Además, los despojos comestibles han registrado un aumento del 6,7%.
Las subidas de precio en las bayas frescas y cítricos destacan en el último año, superando en algunos casos el 15%
En contraste, algunos alimentos han reducido su coste. Las otras frutas frescas, como melones y sandías, se han abaratado un 15,4%, y las frutas tropicales han disminuido su precio un 14,8%. El café, las hortalizas congeladas, los cereales, el azúcar de caña y remolacha, y las bebidas vegetales también presentaron descensos en sus precios, con reducciones que oscilan entre el 3,2% y el 2%.
Analizando los primeros siete meses del año, las bayas frescas son el producto que más ha subido, con un incremento del 40,9%, seguidas de las patatas y los cítricos. Por el contrario, las hortalizas cultivadas por su fruto, incluido el tomate y el calabacín, han bajado un 9,6%, convirtiéndose en el alimento que más ha reducido su precio.
Durante el mes de julio, las frutas frescas y las frutas tropicales fueron los productos que más redujeron sus precios respecto al mes anterior, con descensos del 12,8% y 6% respectivamente. En el lado opuesto, los precios de los cítricos frescos aumentaron un 3% en el mismo periodo.
La publicación del IPC de enero de 2026 introdujo importantes novedades por parte del INE, incluyendo la nueva base 2025. Esta base incorpora un grupo adicional, pasando de 12 a 13, y revisa la cesta de la compra. Entre las novedades, se incorporan productos como los aguacates y arándanos, refrescos de té y servicios médicos como radiografías. Otras categorías, como las corbatas y pañuelos, han sido eliminadas al considerarse en desuso.
El INE también ha mejorado en los procesos de recogida y grabación de precios gracias a la tecnología, permitiendo ajustes más rápidos en el cálculo del IPC. La utilización de dispositivos electrónicos facilita la incorporación de cambios relevantes en el mismo mes, mientras que métodos automatizados, como el web scraping y el uso de scanner data, se implementan progresivamente para optimizar la recogida de información.
