La Federación Nacional de Asociaciones Inmobiliarias (FAI) ha expresado su preocupación ante la propuesta de incluir en el nuevo decreto de vivienda una prórroga extraordinaria de dos años para los contratos de alquiler que venzan antes del 30 de junio de 2028. Según información proporcionada por Sumar, esta medida podría disminuir la oferta de viviendas en alquiler y agravar la tensión del mercado.
La FAI ha instado al Gobierno a considerar las repercusiones de esta propuesta antes de su aprobación, argumentando que cualquier reforma que limite la capacidad de los propietarios para decidir sobre los contratos podría tener consecuencias negativas para los inquilinos. De acuerdo con datos de las agencias inmobiliarias de la federación, el 21,9% de los propietarios con inmuebles gestionados por agencias ha salido del mercado de alquiler residencial de larga duración en el último año.
La federación señala que las medidas que generan inseguridad jurídica o incertidumbre para los propietarios desincentivan la permanencia de viviendas en el mercado de alquiler y no han conseguido aumentar la oferta disponible. José María Alfaro, presidente de FAI, ha subrayado que las políticas de vivienda deben diseñarse considerando el funcionamiento del mercado, y ha enfatizado que la prioridad es recuperar la oferta para facilitar el acceso al alquiler.
Aumentar las restricciones para los propietarios podría reducir el parque de viviendas disponible y elevar la presión sobre los precios
Por ello, la FAI aboga por implementar políticas que fomenten la incorporación de viviendas al alquiler residencial y promuevan la confianza entre los propietarios, con el objetivo de incrementar la oferta de vivienda de larga duración.
