El precio de los carburantes sigue su tendencia al alza, sumando su séptima semana consecutiva de incremento. Desde que se eliminó la rebaja del IVA al 10% a principios de julio, el coste ha aumentado más del 21,5%. El gasóleo ha alcanzado los 1,828 euros por litro, un incremento del 0,38% respecto a la semana anterior, situándose en su nivel más alto desde mediados de abril. Por otro lado, el precio medio de la gasolina ha llegado a 1,705 euros por litro, tras un aumento del 0,17%, manteniéndose en niveles vistos por última vez en abril, según el Boletín Petrolero de la Unión Europea.
El diésel acumula un aumento de más del 21,5%, mientras que la gasolina ha subido un 18,5%. Esta subida en los precios se consolidó tras la aprobación de un real decreto ley el 29 de junio por el Gobierno, en el que se eliminó la rebaja del IVA a los carburantes, parte de las medidas anticrisis. No obstante, se redujo el impuesto especial de hidrocarburos (IEH), lo que implicó rebajas escalonadas durante julio y agosto, con un ajuste previsto para septiembre que finalmente se aumentará a 20 céntimos por litro para el gasóleo.
El aumento en el precio de los carburantes coincide con agosto, un mes de alta movilidad por las vacaciones
Con la llegada de agosto, conocido por su elevado número de desplazamientos debido a las vacaciones, se estima que habrá 54,5 millones de viajes de largo recorrido, según la Dirección General de Tráfico (DGT). Tras las recientes subidas, el precio medio del diésel y la gasolina se acerca a los niveles registrados antes de las primeras medidas fiscales del Gobierno en marzo, impulsadas por la crisis en Oriente Medio.
Llenar un depósito medio de 55 litros de diésel ahora cuesta 100,54 euros, en comparación con los 77,77 euros de hace un año. Para la gasolina, el coste es de 93,77 euros, 12,4 euros más que hace un año. A pesar de esta tendencia alcista, los precios se mantienen por debajo de los máximos de julio de 2022, cuando la gasolina llegó a 2,141 euros y el gasóleo a 2,1 euros.
Los precios de los carburantes dependen de varios factores, incluyendo la cotización específica de cada uno, los impuestos, costes de materia prima y logística, y márgenes brutos. Además, la evolución del crudo no impacta inmediatamente en los precios de los carburantes debido a un desfase temporal.
En España, los precios de la gasolina y el diésel siguen siendo inferiores a la media de la Unión Europea y la eurozona. La gasolina sin plomo de 95 cuesta menos que la media de la UE, que es de 1,923 euros, mientras que el diésel también está por debajo de la media de la UE, que se sitúa en 2,033 euros por litro.
