Los analistas coinciden en que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) incrementará las tasas de interés en 25 puntos básicos en su próxima reunión, debido a la persistente inflación en el país. La inflación se situó en el 3,4% en agosto, igual que el mes anterior, permaneciendo por encima del objetivo del 2% de la Fed durante los últimos cinco años. El contexto internacional, como la guerra en Irán, ha elevado los precios de la energía, afectando la tasa general, mientras el mercado laboral muestra signos de fortaleza.
En este escenario, se espera que el presidente de la Fed, Kevin Warsh, quien ha manifestado preocupación por la inflación, decida subir la tasa de referencia. En el simposio de Jackson Hole, Warsh reconoció que aunque los datos de inflación del verano fueron mejores de lo esperado, considera que no han mejorado significativamente las tendencias subyacentes.
El presidente de la Fed, Kevin Warsh, anticipa la necesidad de ajustar la política monetaria debido a la persistente inflación
En julio, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) mantuvo las tasas en el rango del 3,50% al 3,75%. Se prevé que ahora se aumente a un rango entre 3,75% y 4%. Jenny Zeng, directora de Renta Fija de Allianz Global Investors, advierte que este nivel aún no se considera restrictivo y que las condiciones financieras son laxas. Además, dentro del FOMC está ganando apoyo la idea de más aumentos de tasas, ya que tres miembros votaron anteriormente por una postura más agresiva.
El mercado de bonos también genera preocupación, con el rendimiento del bono a 10 años alcanzando niveles no vistos desde 2007, empujando a la Fed hacia un posible endurecimiento monetario. Sin embargo, los inversores ya han descontado la subida, por lo que la atención se centrará en las previsiones y las palabras de Warsh después de la decisión de tasas. Se espera que la Fed realice incrementos adicionales en el futuro, condicionados por la evolución de la inflación y los conflictos geopolíticos, según Tiffany Wilding, economista de PIMCO.
Paralelamente, el presidente Donald Trump ha presionado a Warsh para bajar las tasas, una situación similar a la vivida con el anterior presidente de la Fed, Jerome Powell. Recientemente, Trump instó a reducir las tasas para que EE.UU. pueda competir mejor internacionalmente, aumentando así la presión sobre Warsh y su gestión en la Reserva Federal.
