Madrid ha escalado posiciones para situarse entre las 20 ciudades del mundo con mayor calidad de vida, alcanzando el puesto 18 en una clasificación de Deutsche Bank Research Institute. Esta mejora, en la que supera a ciudades como París, Londres y Nueva York, se debe a un avance de 15 posiciones desde 2019, destacando como una de las progresiones más notables entre las urbes evaluadas.
El informe titulado 'Mapping the World's Prices 2026', elaborado por Deutsche Bank Research Institute, atribuye esta mejora a diversos factores. Entre ellos, destacan la seguridad, las infraestructuras, la movilidad, la calidad de los servicios urbanos, así como una mejora en los niveles salariales y el atractivo internacional de la ciudad. Paralelamente, Barcelona se mantiene en una posición destacada en Europa gracias a su calidad de vida, dinamismo económico y capacidad para atraer talento e inversión.
Madrid y Barcelona han reforzado su perfil internacional como destinos para vivir y trabajar, aunque el acceso a la vivienda se ha convertido en un desafío clave para su competitividad
El informe subraya el aumento del coste de la vivienda como el principal desafío para ambas ciudades. En Madrid, el salario neto medio ha alcanzado los 2.200 euros mensuales, un incremento del 45% respecto a hace diez años. Sin embargo, en el mismo periodo, el precio de la vivienda ha subido un 94%, situándose en 8.013 euros por metro cuadrado. De igual forma, el alquiler de una vivienda de tres habitaciones ha experimentado un crecimiento del 77%, con una media actual de 2.493 euros mensuales. Pese a ello, la capital española mantiene una posición competitiva en cuanto a renta disponible tras el pago del alquiler, con una media de 1.908 euros mensuales, ubicándose en el puesto 40 en este indicador.
A nivel internacional, Luxemburgo se destaca como la ciudad con la mejor calidad de vida por segundo año consecutivo. En cuanto al coste de la vida, Zúrich y Ginebra continúan siendo las ciudades más caras del mundo, mientras que Tokio ha perdido posiciones debido a la depreciación del yen. Por otro lado, Tel Aviv ha ascendido entre las cinco ciudades más caras, influenciado por el fortalecimiento del séquel y las tensiones geopolíticas en la región.
