La Unión de Pequeños Agricultores de Castilla y León (UPA CyL) ha alertado sobre una drástica disminución del 40% en la cosecha de cereales en comparación con la campaña pasada, debido a las elevadas temperaturas registradas en los últimos 15 días, que se espera persistan hasta el 11 de junio. Según la organización agraria, el calor ha afectado crucialmente el granado de los trigos y cebadas, etapas clave para lograr un grano de calidad y buen peso.
UPA CyL ha destacado que el impacto ha sido especialmente negativo en las provincias del sur y centro de la comunidad, donde los suelos son más arenosos y áridos. Las previsiones sitúan la cosecha por debajo de la media histórica, sin superar los cinco millones de toneladas. La organización ha criticado el pronóstico del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (Itacyl), que había previsto una cosecha histórica de 8,4 millones de toneladas para este año.
La falta de medidas por parte de las administraciones podría llevar al colapso de un sector vital para la agricultura y ganadería de Castilla y León
Ante esta situación crítica, UPA CyL ha solicitado a los futuros responsables de la Consejería de Agricultura que implementen medidas extraordinarias. Entre las demandas figuran compensaciones directas para aquellos productores que no alcancen un incremento del 19% en trigo y del 24% en cebada sobre la media histórica de las últimas tres décadas. Además, han solicitado un control riguroso sobre las importaciones de cereal para regular los precios del mercado.
La organización ha advertido que la falta de intervención estatal podría causar un grave daño al sector, afectando negativamente también las campañas futuras en la región. Por último, UPA CyL ha instado a las autoridades a flexibilizar las normativas medioambientales durante la recolección, argumentando que estas restricciones aumentan las limitaciones operativas y los costes adicionales para los productores, afectando sus resultados económicos.
